La inflación en México continúa en una senda alcista, marcando su tercer aumento consecutivo durante la primera mitad de diciembre, según los datos proporcionados por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI). Con un incremento del 4.46 por ciento anual, se supera el 4.34 por ciento estimado por analistas consultados en la reciente encuesta de Citibanamex, lo que sugiere una resistencia persistente de los precios.
Este repunte, anticipado por el mercado debido a la alta base de comparación con el mismo período del año anterior, se reflejó en el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) con un aumento quincenal del 0.52 por ciento, el más alto para una primera quincena de diciembre desde 2018, según el INEGI.
Andrés Abadia, economista en jefe para América Latina de Pantheon Macroeconomics, señaló que, a pesar de las presiones temporales generadas por condiciones climáticas desfavorables en el sector no subyacente, los datos confirman la disminución de las presiones subyacentes. Se espera que, con la estabilización en el sector no subyacente y otros factores, el Banco de México (Banxico) adopte un enfoque menos cauteloso.
En medio de estas cifras, un alivio para las autoridades monetarias es la moderación de la inflación subyacente a 5.19 por ciento anual en la primera mitad de diciembre, mostrando una tendencia a la baja durante 21 quincenas consecutivas. Sin embargo, los contrastes se hacen evidentes, ya que, mientras la inflación en mercancías alcanza su nivel más bajo desde noviembre de 2020 (5.02 por ciento anual), los servicios registran un rebote a 5.40 por ciento anual, el nivel más alto desde mayo de este año.
Gabriela Siller, directora de análisis económico de Banco Base, destaca la persistente resistencia a la baja en el sector servicios, identificándolo como una preocupación clave. Además, señala que el alto déficit presupuestario del gobierno representa el mayor riesgo para la inflación en México en 2024.
Del lado no subyacente, los precios en la primera mitad de diciembre se aceleraron hasta ubicarse en 2.28 por ciento anual, siendo la tasa más alta desde abril de este año. Los productos agropecuarios exhibieron una inflación anual de 3.80 por ciento, mientras que los energéticos y tarifas autorizadas por el gobierno registraron un aumento del 1.00 por ciento anual, el tercer mes consecutivo de aceleración.

Las presiones sobre la inflación provienen, en gran medida, de aumentos significativos en servicios como el transporte aéreo (38.84 por ciento), servicios turísticos en paquete (12.27 por ciento), y en establecimientos como loncherías, fondas, torterías y taquerías (0.48 por ciento). En el sector de productos agropecuarios, se destacan repuntes quincenales en la cebolla (35.86 por ciento), jitomate (6.87 por ciento), tomate verde (12.38 por ciento), nopales (20.49 por ciento) y chile poblano (19.67 por ciento).
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