El gobernador de Jalisco, Pablo Lemus, hizo un llamado a cerrar filas y «cerrarles las puertas a los violentos», además de asegurar que su administración trabaja para garantizar el acceso a agua de calidad tras las recientes protestas ciudadanas por la contaminación del líquido.
A través de un mensaje difundido en redes sociales, el mandatario estatal señaló que la confrontación no beneficia a la entidad. Las declaraciones ocurren luego de las manifestaciones registradas en días pasados en el área metropolitana de Guadalajara, donde miles de pobladores protestaron por la distribución de agua contaminada con metales pesados y heces fecales en al menos 320 colonias desde el pasado mes de marzo, según denuncias del Centro de Justicia para la Paz y el Desarrollo (Cepad).
Incidentes y saldo tras movilizaciones
La última movilización, que congregó a unas 10 mil personas, concluyó en las inmediaciones de Casa Jalisco —residencia oficial resguardada con vallas metálicas—, donde agentes antimotines dispersaron a los manifestantes con chorros de agua y se efectuaron detenciones.
Los disturbios dejaron un saldo preliminar de 28 policías lesionados, mientras que instituciones educativas como la universidad estatal exigieron garantías legales para los estudiantes que fueron arrestados durante los enfrentamientos.
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