El Producto Interno Bruto (PIB) de Estados Unidos creció a una tasa anualizada del 2.2% en el segundo trimestre, según la tercera estimación difundida este miércoles por la Oficina de Análisis Económico (BEA) del Departamento de Comercio. La cifra representa una revisión al alza frente al 1.5% calculado inicialmente, impulsada por el gasto de los consumidores y la inversión empresarial en infraestructura de inteligencia artificial.
El dato superó las previsiones de los economistas consultados por Reuters, quienes esperaban que la tasa se mantuviera sin cambios. Asimismo, la BEA revisó al alza el desempeño del primer trimestre de 2.1% a un 2.5%, además de actualizar la serie histórica del PIB desde 2021.
Consumo interno e inversión empresarial
El gasto de los consumidores, que equivale a más de dos tercios de la actividad económica del país, avanzó a un ritmo del 3.8% en el periodo de abril a junio, ajustado al alza respecto al 3.4% previo. Este indicador había registrado un crecimiento del 0.7% durante el trimestre de enero a marzo.
Por su parte, las ventas finales a compradores privados nacionales —medida de la demanda interna que excluye comercio, existencias y gasto público— crecieron a una tasa del 4.6% en el segundo trimestre, superando la estimación previa de 4.2%. En el primer trimestre, este rubro aumentó 1.8%. A su vez, el gasto empresarial en equipamiento sostuvo un incremento de dos dígitos.
Por el lado del ingreso, la Renta Interna Bruta (RIB) subió a un ritmo del 2.6% frente al 2.2% estimado en un inicio, reflejando solidez en las ganancias corporativas. El promedio entre el PIB y la RIB —conocido como Producción Interna Bruta— registró un alza del 2.4%, frente al 1.8% calculado previamente.
Inflación y política monetaria
Pese al dinamismo de la actividad económica sustentado por devoluciones fiscales de la legislación tributaria del año pasado y el auge bursátil del sector tecnológico, la confianza de los consumidores medida por el Conference Board cayó en septiembre a su nivel más bajo en casi 12 años y medio, afectada por el alza en la inflación y los precios de las gasolinas.
Ante este escenario de presiones inflacionarias, la Reserva Federal incrementó este mes su tasa de interés por primera vez en tres años con el objetivo de desacelerar el incremento en el nivel de precios.
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