Las empresas operadoras de telefonía móvil están obligadas a destruir inmediatamente los datos biométricos de sus clientes. Esta exigencia institucional aplica al concretar el proceso de vinculación de las líneas celulares a la Clave Única de Registro de Población (CURP).
El vicepresidente de Comercio Electrónico de la Asociación Mexicana de Internet, David Pizaña, detalló este marco normativo en entrevista exclusiva con el diario La Jornada. El especialista en derecho digital subrayó que la falta de transparencia sobre este procedimiento genera incertidumbre ciudadana.
Para validar la identidad del contratante, las corporaciones requieren identificaciones oficiales como las emitidas por el Instituto Nacional Electoral. En diversas sucursales se registra adicionalmente la captura de fotografías faciales y huellas dactilares para integrar los expedientes del servicio.
El sector de las telecomunicaciones opera bajo estructurados procedimientos de Compliance. Pizaña indicó que estas compañías se encuentran bajo un alto nivel de observación legal, lo que estadísticamente sugiere el cumplimiento de la destrucción de información mediante auditorías y prevención de multas.
Crisis Biométrica en Telecom
El riesgo oculto e irreparable en la vinculación obligatoria de líneas móviles a la CURP en México. Prácticas inseguras exponen el rostro y huellas dactilares de millones de usuarios.
Telcel, AT&T, Movistar y Altán Redes (incluyendo OMV como Bait).
La presión temporal acelera procesos y aumenta el uso de atajos no seguros.
Probabilidad de exfiltración por captura mediante dispositivos personales del staff.
El Flujo de la Vulnerabilidad
Cómo una medida de seguridad se convierte en una brecha de privacidad estructural.
Fallas y Brechas Típicas
La recolección de datos sensibles requiere medidas reforzadas (finalidad explícita, consentimiento y plazos acotados). Sin embargo, las prácticas observadas indican debilidades críticas en el control corporativo.
Impacto y Normatividad
Obligación Legal
La LFPDPPP y el INAI exigen la destrucción inmediata de biométricos tras la vinculación. Las empresas enfrentan multas y requerimientos por incumplimiento.
Naturaleza Irreversible
A diferencia de una contraseña, rostro y huellas no pueden «reponerse». Su conservación indebida genera riesgos crónicos de suplantación de identidad.
Medidas Exigidas (DPIA)
Se requieren capturas en terminales securizadas, cifrado en reposo/tránsito, registros de cadena de custodia y prohibición total de dispositivos personales.
Vulnerabilidad en puntos de venta
A pesar del cumplimiento corporativo, existe vulnerabilidad técnica en los procesos físicos de recolección. El riesgo operativo documentado surge cuando el personal de atención utiliza dispositivos celulares personales para fotografiar los rostros o identificaciones de los usuarios.
Esta práctica genera puntos ciegos en la cadena de custodia de la información. El analista advirtió que retener copias de los registros biométricos fuera de las plataformas oficiales expone los datos a terceros, rompiendo los protocolos de seguridad corporativa.
En materia de administración pública, el gobierno federal modificó los plazos de este ordenamiento. La Comisión Reguladora de Telecomunicaciones (CRT) extendió formalmente el periodo oficial para completar el registro nacional de usuarios en las modalidades de prepago y pospago.
La nueva disposición institucional establece el 31 de diciembre como fecha límite para concluir el proceso de vinculación. El organismo regulador implementó un calendario escalonado que operará estrictamente conforme al último dígito de cada número telefónico en circulación.
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