Los presidentes de Irán y Estados Unidos firmaron digitalmente un memorando de entendimiento que entra en vigor de forma inmediata para poner fin al conflicto bélico iniciado el pasado 28 de febrero, según confirmó este miércoles el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán, Esmail Baghaei. El funcionario descartó la celebración de una ceremonia presencial en Suiza al declarar ante la cadena estatal iraní Press TV que «el texto del memorando de entendimiento entre Irán y Estados Unidos está ahora oficialmente finalizado porque ambas partes lo han firmado».
El documento, que consta de 14 puntos, fue alcanzado tras meses de negociaciones bilaterales que contaron con la mediación diplomática de Pakistán. Su aplicación establece el cese inmediato de las hostilidades derivadas de la ofensiva militar conjunta ejercida por las fuerzas estadounidenses e israelíes contra la República Islámica, ordenando la «terminación inmediata y permanente de las operaciones militares en todos los frentes», una medida que incluye también al territorio del Líbano.
Plazos de negociación y compromisos operativos
A partir de la entrada en vigor del memorando, Teherán y Washington disponen de un plazo de 60 días para negociar un acuerdo definitivo enfocado en el programa nuclear iraní y el retiro de las sanciones económicas. Durante este lapso, el gobierno iraní se compromete a garantizar el libre tránsito de embarcaciones por el estrecho de Ormuz, mientras que el gobierno estadounidense deberá levantar en un periodo máximo de 30 días el bloqueo naval que mantiene sobre los puertos de la nación del Golfo Pérsico.
Baghaei explicó que la determinación de que el acuerdo fuera rubricado por los titulares del Ejecutivo de cada país tiene como objetivo blindar el cumplimiento del documento. «Cuando el texto es firmado por las más altas autoridades de ambos países, violarlo tendrá naturalmente un mayor costo», argumentó el portavoz.
Proyección financiera y compromisos de largo plazo
Como parte de las cláusulas previstas para el acuerdo final, Washington asumiría el compromiso de revocar la totalidad de las sanciones económicas impuestas contra Teherán, liberar los activos financieros que permanecen congelados y estructurar un plan de reconstrucción valorado en 300 mil millones de dólares.
El portavoz ministerial indicó que los procedimientos operativos comenzaron formalmente luego de las advertencias emitidas por Irán tras el ataque israelí perpetrado en el suburbio de Dahiyeh, en Beirut. No obstante, Baghaei advirtió que la implementación de los puntos pactados conllevará dificultades operativas superiores a las de la firma, en particular «con partes que no están comprometidas con sus obligaciones». Este convenio representa el primer acuerdo formal entre Washington y Teherán desde que la administración estadounidense se retiró del pacto nuclear en el año 2015.
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