El Indicador de Confianza del Consumidor (ICC) se ubicó en 43.5 puntos durante mayo de 2026, lo que representa su nivel más bajo desde diciembre de 2022. Las cifras publicadas por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) y el Banco de México (Banxico) confirman un retroceso mensual de 0.7 puntos, la caída más pronunciada del último semestre.
En su comparación anual, el indicador reportó un desplome de 3.4 puntos. Con este resultado, el registro nacional acumula 17 meses consecutivos a la baja, una tendencia sostenida que documenta la evolución a la baja en la percepción ciudadana sobre las condiciones materiales vigentes.
Caída Estructural en la Confianza del Consumidor
El Indicador de Confianza del Consumidor (ICC) cae a su nivel más bajo desde diciembre de 2022, acumulando un deterioro persistente impulsado por la inflación, tasas altas y una economía en contracción.
Índice Confianza (ICC)
Racha Negativa
Bienes Duraderos
Desglose de Componentes (Nivel vs 100pts)
Factores Críticos e Impacto
Contracción del PIB
La caída del -0.6% en el T1-2026 y el ajuste a la baja de Banxico alimentan un pesimismo estructural que frena el consumo.
Rigidez Inflacionaria
Tasas altas prolongadas encarecen el crédito al consumo e inversión, afectando gravemente la intención de compra (autos, electrodomésticos).
Riesgos Externos
Tensiones comerciales con EE. UU. y el conflicto en Medio Oriente inyectan incertidumbre a remesas, exportaciones y cadenas de suministro.
Alerta en Sectores
Retail, servicios y automotriz prevén menor demanda. Hogares de bajos ingresos resienten inflación en alimentos (agropecuarios).
Caída generalizada en componentes
Al interior del reporte institucional, todos los componentes mostraron cifras negativas. La valoración sobre la situación de la economía del país respecto a hace un año cayó a 37.27 puntos, con lo que hila 18 meses de retrocesos, un patrón de contracción continua que no se registraba desde el periodo 2016-2017.
Por su parte, las expectativas sobre la economía nacional a 12 meses descendieron a 43.33 puntos, su registro más bajo desde agosto de 2020. En el ámbito familiar, la percepción actual del hogar bajó a 50.17 puntos, mientras que la disposición para adquirir bienes duraderos se redujo a 28.63 puntos, marcando cuatro meses consecutivos de descensos.
Contracción económica e inflación
El comportamiento del indicador coincide con un entorno macroeconómico restrictivo. De acuerdo con un análisis de Grupo Financiero Monex, la cautela de los consumidores está directamente vinculada a la contracción de 0.6% que experimentó el Producto Interno Bruto nacional durante el primer trimestre de 2026.
A este escenario se suma la reciente revisión a la baja en las estimaciones de crecimiento por parte de las autoridades monetarias, así como la persistente rigidez de la inflación subyacente, la cual mantiene presiones directas sobre el poder adquisitivo y el gasto de los hogares mexicanos.
El análisis del sector financiero también señala que la volatilidad en los precios agropecuarios y las tensiones comerciales y migratorias con Estados Unidos han operado como factores adicionales de incertidumbre. A nivel externo, el desarrollo del conflicto en Medio Oriente mantiene presiones sobre la percepción económica global.
La evolución del indicador en el corto plazo dependerá de la trayectoria que adopten las tasas de interés y de la capacidad de la actividad económica para revertir la contracción del inicio de año, variables centrales para estabilizar las expectativas de consumo en el mercado interno.
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