El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este lunes que las reservas de uranio enriquecido de Irán deben ser entregadas a su país para proceder a su destrucción. La declaración se emitió en el marco de las negociaciones bilaterales entre Washington y Teherán que buscan establecer un acuerdo definitivo para poner fin al conflicto armado actual, aunque el mandatario no desglosó los detalles técnicos ni los plazos del procedimiento logístico.
A través de un mensaje difundido en su cuenta de Truth Social, el Ejecutivo estadounidense precisó las alternativas contempladas para el material: “El uranio enriquecido (polvo nuclear) será entregado de inmediato a los Estados Unidos para ser repatriado y destruido o, preferiblemente, en conjunto y en coordinación con la República Islámica de Irán—, destruido o en otra ubicación aceptable”. El mandatario añadió que las operaciones de eliminación deberán contar con la supervisión de la Comisión de Energía Atómica o su organismo equivalente en calidad de testigo oficial.
Negociaciones diplomáticas y discrepancias sobre los plazos
Los gobiernos de Estados Unidos e Irán incrementaron sus contactos diplomáticos recientes con el propósito de concretar las cláusulas del cese de las hostilidades. Mientras la Casa Blanca manifestó la expectativa de sellar el pacto en los días subsecuentes, la administración de Teherán matizó la situación este lunes al declarar que la resolución del conflicto no posee un carácter inminente.
De acuerdo con filtraciones periodísticas, los términos iniciales del documento prevén la reapertura del estrecho de Ormuz y el levantamiento paulatino de las sanciones económicas que pesan sobre la nación persa. No obstante, el diseño del acuerdo estipula postergar la resolución integral del dossier nuclear para una etapa secundaria del proceso, disposición que suscitó inconformidades públicas por parte de diversos senadores del Partido Republicano aliados a la administración de Trump.
Declaraciones en el Día de los Caídos
Frente a los cuestionamientos internos, el presidente estadounidense centró sus intervenciones de la jornada en disipar las críticas de los legisladores, reiterando la postura de que Irán «nunca obtendrá» capacidades operativas para consolidar un arma nuclear.
Los pronunciamientos se efectuaron durante la ceremonia anual del Día de los Caídos en el Cementerio Nacional de Arlington, Virginia, donde el mandatario encabezó un homenaje en memoria de los 13 militares estadounidenses fallecidos en el desarrollo de las hostilidades con la República Islámica. Las afirmaciones de Trump dan continuidad a lo expuesto el domingo por un funcionario de su administración a la cadena CBS, quien adelantó que Teherán aceptó en principio deshacerse de su uranio altamente enriquecido, omitiendo pormenores sobre el mecanismo de verificación.
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