El Senado de la República formalizó este martes el reconocimiento al legado técnico y político de Heberto Castillo Martínez (1928-1997) mediante la denominación oficial del Salón de la Comisión Permanente con su nombre. Durante la Ceremonia Solemne, el senador Ignacio Mier Velazco, presidente de la Junta de Coordinación Política (JUCOPO), calificó al homenajeado como un «arquitecto de la política» y un pilar fundamental en la transición democrática del país.
El acto institucional busca honrar la memoria de quien fuera una figura central de la izquierda mexicana, destacando su capacidad para transformar el ejercicio público en un instrumento de diálogo. Mier Velazco subrayó que Castillo Martínez representó una «congruencia que tuvo como costo la cárcel», vinculando su activismo académico y profesional con la defensa de las libertades democráticas en momentos de alta tensión política.
Legado técnico y visión política
En el ámbito profesional, se resaltó la aportación del ingeniero a la ingeniería civil estructural mediante la creación de la tridilosa, sistema que revolucionó los costos y capacidades técnicas en la construcción nacional. No obstante, el énfasis legislativo se centró en su dimensión ética, recordando su declinación en favor de Cuauhtémoc Cárdenas durante el proceso electoral de 1988, un gesto de unidad que el senador Mier calificó como una lección vigente para todos los partidos políticos.
El presidente de la Junta de Coordinación Política aprovechó el marco del evento para lanzar un mensaje sobre la naturaleza de la actividad pública. Afirmó que la política no debe entenderse como una búsqueda de beneficio individual, sino como un «instrumento liberador» y transformador, citando la máxima de Castillo: «no se trata de cambiar de amo, se trata de dejar de ser esclavos».
Importancia institucional del recinto
La designación del nombre en un espacio tan emblemático como el Salón de la Comisión Permanente otorga una relevancia de Estado a la figura del ingeniero. Este lugar, que alberga los trabajos legislativos durante los recesos del Congreso de la Unión, queda ahora vinculado a la narrativa de un pacifista que priorizó la estabilidad y el consenso sobre el conflicto ideológico.
El reconocimiento ocurre en un contexto donde el Senado busca proyectar una imagen de pluralidad y respeto a la historia política nacional. La ceremonia concluyó con el compromiso de mantener presente la visión de Castillo sobre la democracia, entendiéndola como un proceso de construcción permanente basado en el respeto institucional y la justicia social.
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