El coordinador del grupo parlamentario del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Rubén Moreira Valdez, afirmó que la iniciativa para eliminar las denominadas «pensiones doradas» oculta una crisis de liquidez en el Gobierno Federal, derivado del agotamiento de los fondos de reserva institucionales.
Moreira Valdez sostuvo que, tras la extinción de diversos fideicomisos, la administración pública se ve obligada a realizar los pagos de seguridad social de manera directa, enfrentando un escenario de insolvencia financiera que motiva la premura de esta reforma.
Inconsistencias en el padrón de beneficiarios
El líder de la bancada priista alertó sobre posibles irregularidades en los datos proporcionados por el Ejecutivo. Según Moreira, el padrón de pensionados señalados como receptores de montos excesivos incluye a extrabajadores de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) y de la banca de desarrollo que, en realidad, perciben retribuciones ordinarias.
«Nos preocupa que se incluyó a más personas de las que en realidad tienen esas pensiones», subrayó el legislador, quien hizo un llamado a realizar una investigación técnica profunda para contrastar las cifras oficiales con la situación real de los involucrados antes de proceder con la votación en comisiones.
Exclusiones y compromisos incumplidos
El legislador cuestionó el alcance selectivo de la medida, señalando que la propuesta omite revisar los regímenes de pensiones de las Fuerzas Armadas y de otras dependencias clave. Esta falta de uniformidad, sugirió, resta solidez técnica a la narrativa de austeridad que promueve la mayoría parlamentaria de Morena.
Asimismo, Moreira Valdez acusó al bloque oficialista de incumplir acuerdos previos con sectores sociales y sindicales. Mencionó específicamente el rezago en la implementación del salario mínimo profesional y la falta de soluciones para el sistema pensionario de los docentes afiliados a la CNTE, señalando una contradicción entre el discurso de apoyo a los trabajadores y las acciones legislativas actuales.
Postura del Grupo Parlamentario
Aunque el PRI ha manifestado históricamente su rechazo a las remuneraciones excesivas, el coordinador parlamentario advirtió que la bancada no acompañará un proyecto que presente inconsistencias en su diseño administrativo. El legislador enfatizó que el ahorro generado por esta medida no debería ser utilizado para subsanar deficiencias presupuestarias generales.
«No lo están haciendo por las pensiones doradas, lo están haciendo porque el gobierno está quebrado», sentenció Moreira, perfilando un debate ríspido para las próximas horas en las comisiones dictaminadoras, donde se espera que la oposición exija transparencia total sobre el destino de los recursos recuperados.
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