La empresa de inteligencia artificial Anthropic presentó este lunes una demanda formal contra el Gobierno de Estados Unidos con el objetivo de bloquear su designación como «riesgo para la cadena de suministro». La acción legal, interpuesta ante un tribunal en California, busca invalidar las medidas administrativas que prohíben el uso de su modelo de lenguaje, Claude, en todas las dependencias federales y contratos gubernamentales.
La controversia escaló luego de que la administración del presidente Donald Trump impusiera restricciones severas a la tecnológica. Según el recurso legal, esta designación es una represalia directa ante la negativa de la compañía de eliminar sus protocolos de seguridad y ética, una exigencia realizada por el Pentágono para integrar la tecnología en programas de defensa y seguridad interior.
Ruptura por criterios de uso militar
El punto de quiebre en la relación institucional ocurrió cuando el Departamento de Defensa solicitó a la firma omitir las restricciones de Claude para su aplicación en sistemas de vigilancia masiva doméstica y en el desarrollo de armas letales automatizadas. Anthropic rechazó la petición argumentando que tales usos violan sus políticas de seguridad y que la tecnología actual no es lo suficientemente fiable para garantizar operaciones militares autónomas seguras.
La demanda señala específicamente a altos funcionarios, entre ellos el secretario de Estado, Marco Rubio, y el secretario de Defensa, Peter Hegseth, como responsables de una campaña de presión. La empresa sostiene que la Constitución estadounidense prohíbe el uso del poder gubernamental para castigar a una entidad privada por su discurso protegido y sus políticas de integridad técnica.
Impacto en la cadena de suministro
La inclusión en la «lista negra» implica que cualquier entidad con contratos gubernamentales debe cesar el uso de las herramientas de la empresa de forma inmediata. No obstante, los desarrolladores han aclarado a sus socios comerciales que la tecnología puede seguir empleándose en proyectos que no guarden relación directa con el ámbito de la defensa nacional, mientras el litigio se resuelve en las instancias judiciales.
Por su parte, voceros de la administración federal han calificado la postura de la empresa como una agenda de «izquierda radical», acusando a sus directivos de obstaculizar la modernización tecnológica del Estado. En contraste, los hermanos Dario y Daniela Amodei, fundadores de la firma, reiteraron que la IA solo ha sido autorizada para el manejo de archivos confidenciales bajo límites estrictos de no agresión.
Se espera que el tribunal determine en las próximas semanas si concede una medida cautelar que suspenda los efectos de la designación mientras se analiza el fondo del caso. El desenlace de este litigio sentará un precedente sobre la autonomía de las empresas tecnológicas frente a las facultades ejecutivas en materia de seguridad nacional y política exterior.
Descubre más desde
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.











