La inflación general en México registró una aceleración al cierre de enero de 2026, ubicándose en 3.79% anual, según reportes del sector financiero. Esta cifra representa un incremento respecto al 3.69% observado en diciembre, impulsada principalmente por el encarecimiento de mercancías y servicios durante la denominada «cuesta de enero».
Pese a que el indicador general se mantuvo por séptimo mes consecutivo dentro del rango de variabilidad del Banco de México (Banxico), la inflación subyacente —que elimina los precios más volátiles— escaló al 4.52%. Este nivel es el más alto registrado desde marzo de 2024, lo que señala una resistencia a la baja en los precios de formación estructural.
INFLACIÓN MÉXICO 2026
Análisis de datos a Enero 2026. La «cuesta de enero» y los ajustes fiscales presionan el índice general, pero preocupa la persistencia del componente subyacente.
Subió desde 3.69% en Dic. Cuesta de enero + Ajuste IEPS.
Nivel más alto desde Mar 2024. Mercancías y Servicios presionan.
Pausa en recortes. Cautela ante persistencia inflacionaria.
Desglose por Componentes
Comparativa Anual (%)
Termómetro Estatal
Inflación Anual por Estado
Más Altos (Hot Spots)
- Quintana Roo (Turismo) 4.9%
- Oaxaca 4.7%
- Campeche / Jalisco 4.5%
Más Bajos (Controlados)
- Baja California 2.2%
- Baja California Sur 2.3%
- Sinaloa 2.6%
Factores Clave Enero 2026
El aumento fiscal a refrescos y cigarros (casi el doble en cuota) lideró la incidencia mensual.
Banxico posterga la convergencia a la meta del 3% hasta el Q2 2027 debido a la resistencia de precios en servicios.
Se espera que el repunte sea transitorio si los precios agropecuarios y energéticos se mantienen estables.
Presión en mercancías y servicios
Al interior del índice subyacente, las mercancías alcanzaron un incremento anual del 4.56%, su cifra más elevada desde finales de 2023. El rubro de alimentos, bebidas y tabaco fue el que mostró mayor dinamismo con una tasa de 6.13%, mientras que en el sector servicios, la educación presentó las alzas más significativas con un 6.02%.
En contraste, la inflación no subyacente mostró una desaceleración al ubicarse en 1.39%. Este comportamiento se atribuye a la baja en los precios de productos agropecuarios, específicamente frutas y verduras, que registraron una disminución anual de 1.84%, así como a la caída en los precios de la gasolina magna y el gas LP.
Respuesta de política monetaria
Ante este escenario, la Junta de Gobierno de Banxico decidió realizar una pausa en el ciclo de recortes a la tasa de interés, manteniéndola en 7.00%. La autoridad monetaria justificó la medida por la necesidad de evaluar el impacto de las recientes modificaciones fiscales y la persistente presión en el componente subyacente de la economía.
Analistas destacaron que la reciente actualización del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) tuvo una incidencia directa en el alza de cigarrillos y refrescos. Asimismo, el impacto inflacionario se mostró heterogéneo en el territorio nacional, con Quintana Roo (4.9%) y Oaxaca (4.7%) como los estados con mayor encarecimiento de vida.
Las previsiones para el resto del primer trimestre sugieren que la política monetaria mantendrá un sesgo de cautela. El comportamiento de los precios en el sector servicios y la evolución de los costos logísticos serán factores determinantes para definir si el banco central retoma o prolonga la pausa en los ajustes a la tasa de referencia.
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