El consumo privado en México registró una contracción mensual de 0.1 por ciento en noviembre, en línea con la expectativa de una desaceleración económica y un entorno de mayor inflación, informó el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) a través del Indicador Oportuno del Consumo Privado (IOCP).
El resultado contrasta con el avance mensual de 0.3 por ciento observado en octubre, lo que refleja una moderación en el ritmo del gasto de los hogares hacia el cierre del año, de acuerdo con las estimaciones oportunas del organismo estadístico.
En su comparación anual, el consumo privado mostró un crecimiento de 2.6 por ciento, cifra inferior al avance de 3.2 por ciento previsto el mes anterior, lo que confirma una desaceleración en términos anuales del principal componente de la demanda interna.
Durante el año, el desempeño del consumo estuvo respaldado por factores estructurales como el nivel de empleo, el flujo de remesas y los programas sociales, que contribuyeron a sostener la demanda, particularmente en bienes de consumo básico y servicios.
Consumo Privado en México
Estabilidad y transición hacia servicios frente a desafíos inflacionarios.
Tendencia Anual
Crecimiento anual desestacionalizado (Proyección Q4).
Factores Clave
Inflación
3.8%
Persistencia anual proyectada.
Remesas
-5.1%
Caída Ene-Oct ($51.3MM).
PIB
67%
Peso del consumo privado.
Tasas
Altas
Crédito encarecido.
Composición del Gasto
Puntos de Análisis
- El empleo formal manufacturero muestra desaceleración, impactando ingresos.
- Normalización post-pandemia: el gasto rota de bienes duraderos a experiencias y servicios.
- La demanda interna en LATAM permanece débil; México destaca por estabilidad relativa.
- Riesgo 2026: Si el consumo frena, el PIB total sufrirá una contracción significativa.
Crédito y cautela de los hogares
No obstante, el encarecimiento del crédito y una mayor cautela de los hogares limitaron el crecimiento del gasto en bienes duraderos, en un contexto de tasas de interés elevadas y condiciones de financiamiento menos favorables, según señalan analistas financieros.
Este entorno influyó en decisiones de consumo relacionadas con productos de mayor valor, como electrodomésticos y vehículos, donde el acceso al financiamiento resulta determinante para la demanda.
Cambios en los patrones de gasto
Asimismo, el Inegi indicó que el comportamiento del consumo privado refleja una recomposición en los patrones de gasto, con una mayor preferencia por servicios frente a bienes, en línea con la normalización de la actividad económica tras los choques observados en años previos.
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