El coordinador de los senadores del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Manuel Añorve, criticó la intención de Morena de legislar la figura de los “jueces sin rostro” en el próximo periodo de sesiones. El legislador calificó la reforma judicial impulsada por el oficialismo como un proceso desordenado y sin sustento técnico, advirtiendo que la incertidumbre jurídica generada frena la inversión y la economía del país.
Proceso judicial: «un cochinero»
Añorve sostuvo que la reforma en materia judicial ha sido, en sus palabras, un “cochinero”. Señaló que la mayoría de los nuevos jueces carecen del conocimiento necesario para la aplicación adecuada de la ley.
El senador afirmó que la bancada de Morena pretende avanzar en la creación de jueces sin rostro sin haber garantizado que cuenten con la especialización necesaria, particularmente en el área penal.
El coordinador del PRI consideró que, antes de impulsar nuevas figuras, se debe realizar un análisis profundo sobre la preparación y capacidad de quienes imparten justicia. Añorve los catalogó como “jueces del bienestar” que no tienen claridad sobre la aplicación de la ley, lo que, a su juicio, “agrava aún más la crisis institucional en el Poder Judicial”.
Impacto económico y críticas a la inflación
Manuel Añorve advirtió que el desaseo en materia judicial tiene consecuencias directas en la economía, pues la falta de confianza en el sistema de justicia “inhibe la inversión nacional y extranjera”, impidiendo la generación de empleos. Aseguró que mientras no exista un marco legal sólido y jueces capacitados, el país seguirá perdiendo oportunidades económicas.
En un tema distinto, el senador priista criticó al gobierno de Morena por la carestía y la elevada inflación que, afirmó, afectan a millones de familias.
Cuestionó que se presuma el incremento al salario mínimo cuando “el costo de los productos básicos continúa en aumento y el poder adquisitivo sigue deteriorándose”. Como ejemplo, mencionó el precio de la tortilla, recordando que durante el sexenio de Enrique Peña Nieto costaba $17.50 pesos el kilo, mientras que actualmente en entidades como Guerrero alcanza los $30 pesos por kilo.
Finalmente, el legislador denunció el desabasto de medicamentos y señaló que las pensiones para adultos mayores no son suficientes para cubrir las necesidades básicas. Reprochó además que Morena no cumpliera el compromiso de reducir el precio del litro de gasolina a $10 pesos, prometido en 2018, cuando actualmente se encuentra alrededor de los $24 pesos.
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