La propuesta para reducir la jornada laboral a 40 horas semanales avanza en su ruta legislativa mientras el sector automotriz presenta una postura fragmentada. De acuerdo con un estudio de Kelly México, el 45% de las empresas automotrices rechaza o no respalda plenamente el ajuste, en un contexto donde 39.26% de los trabajadores labora 48 horas semanales.
El análisis detalla que solo 55% de las compañías está de acuerdo con la reforma. El 27.75% expresa acuerdo parcial, 9.57% la rechaza y 7.66% no tiene una postura definida. La industria argumenta que la reducción impactaría en costos, reorganización de turnos y continuidad operativa, elementos clave en procesos con tiempos rígidos.
Impactos operativos y costos laborales
Según el estudio, 29.67% de los líderes del sector anticipa la necesidad de reorganizar horarios y turnos, lo que modificaría logística interna y abasto de materiales. Además, 23.44% prevé un aumento en costos laborales por nuevas contrataciones o ajustes en prestaciones y cuotas de seguridad social.
Una alternativa señalada por 10.05% de las empresas es acelerar la inversión en automatización para cubrir las horas que dejarían de operarse sin reducir el ritmo productivo. Sin embargo, la expectativa positiva es limitada: solo 18.66% considera que la reducción mejoraría el bienestar del personal.
Reforma Laboral 40 Horas: La Encrucijada Automotriz en México (2025)
Contexto Legislativo y Apoyo Empresarial
La propuesta para reducir la jornada laboral a 40 horas semanales avanza, buscando modificar la Ley Federal del Trabajo para garantizar dos días de descanso por cinco laborados. El sector automotriz, clave en el PIB nacional, presenta una postura fragmentada:
- 55% de las empresas están de acuerdo o de acuerdo parcialmente con la reforma (viable con ajustes).
- 45% rechaza, no respalda plenamente o no tiene una postura definida.
- La implementación se prevé gradual (inicios en 2026, total hacia 2030) para buscar consensos.
Fuente: Estudio Kelly México 2025; AMIA.
Principales Impactos Anticipados (Líderes Sectoriales)
Los líderes empresariales señalan los principales desafíos operativos y financieros que implicaría la reducción, priorizando la reorganización de turnos y el aumento de costos laborales.
Fuente: Kelly México 2025.
Jornadas Semanales Actuales en la Industria
El desafío operativo se dimensiona al observar cómo se distribuye actualmente la plantilla laboral, donde más del 67% labora 48 horas o más.
Fuente: Kelly México 2025.
Tecnología, PYMES y la Vía de la AMIA
La tecnología emerge como la principal vía para mitigar los impactos de la reducción horaria sin afectar la producción o ampliar masivamente las plantillas.
- IA y Automatización: Se perciben como «resistencia tecnológica» y herramientas para mantener niveles productivos, no como amenazas.
- Reto para PYMES: Las pequeñas y medianas manufactureras con esquemas tradicionales de tres turnos enfrentarán mayor presión para contratar personal adicional o elevar costos.
- Solicitud de AMIA: La Asociación Mexicana de la Industria Automotriz pide que la reducción se base en horas totales (no en días fijos) y se acompañe de incentivos fiscales y flexibilidad operativa.
- Beneficio Social: Dos tercios de los trabajadores (66.7%) consideran que la reforma mejorará su calidad de vida y tiempo familiar.
Condiciones actuales en el sector
El desafío se dimensiona con datos de la plantilla laboral: 28.18% de las personas trabajadoras excede las 48 horas semanales, mientras que 8.85% labora menos de 40 horas. Otro 24.02% trabaja exactamente 40 horas, lo que anticipa ajustes operativos relevantes para mantener niveles de producción.
Firmas como Buk México sostienen que la reducción de horas “no tiene que ser sinónimo de pérdida de productividad”, aunque reconocen que el reto será mayor para pymes manufactureras, especialmente aquellas con esquemas tradicionales de tres turnos de ocho horas. Estas empresas podrían enfrentar dificultades para redistribuir cargas laborales sin incrementar costos.
La Asociación Mexicana de la Industria Automotriz ha solicitado que la reforma se implemente de forma gradual y acompañada de cambios legales que otorguen flexibilidad operativa, con una visión de adaptación total hacia 2030.
Tecnología e inteligencia artificial
La tecnología surge como una vía para mitigar impactos. Norma Godínez, directora de recursos humanos de Kelly México, señala que la inteligencia artificial dejó de percibirse como una amenaza y se considera una herramienta para sostener los niveles productivos. “La tecnología sí nos permite esa resistencia”, afirma.
Godínez agrega que la automatización no busca sustituir a la fuerza laboral, sino reducir la necesidad de ampliar plantillas. “Puede ser útil precisamente para no tener que contratar más personas, con los mismos recursos, pero ahora con recursos tecnológicos”, explica. Esto implicaría procesos de capacitación para que el personal adquiera habilidades tecnológicas y optimice operaciones.
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