La Presidencia de la República presentó al Congreso la Iniciativa de Ley de Ingresos de la Federación para 2026, con un pronóstico de ingresos totales por 10,193,683.7 millones de pesos, de los cuales 5,838,541.1 millones corresponden a impuestos. Aunque el gobierno asegura que no se crearán nuevos gravámenes, la propuesta incluye incrementos en el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) para refrescos, tabaco y alcohol.
Según la iniciativa, el IEPS a refrescos se elevaría a 3.0818 pesos por litro, mientras que las cuotas para cigarrillos y bebidas alcohólicas también registran aumentos. La recaudación proyectada por este impuesto sería de 761,501.9 millones de pesos, incluyendo 473,279.1 millones por combustibles y 81,518.8 millones por alcohol y cerveza.
En el sector bancario, la propuesta elimina la deducción fiscal por aportaciones al IPAB (anteriormente Fobaproa), lo que implicaría un incremento en el pago de impuestos de los bancos por hasta 10,000 millones de pesos anuales, según la presidenta Claudia Sheinbaum. Expertos y críticos advierten que los bancos podrían trasladar estos costos a los consumidores mediante comisiones y otros cargos.
La entrega del paquete económico se registró con retrasos atribuibles a “problemas técnicos”, generando cuestionamientos sobre posibles cambios de última hora en la iniciativa. Diversas fuentes señalan que los ajustes en IEPS podrían considerarse incrementos fiscales encubiertos, pese a las promesas de no elevar la carga tributaria.
En materia tributaria, el Impuesto Sobre la Renta (ISR) se proyecta en 3,070,149.1 millones de pesos, sin cambios en las tasas, pero con énfasis en retenciones a plataformas digitales y financieras. El Impuesto al Valor Agregado (IVA) alcanzaría 1,589,069.0 millones, manteniendo exenciones en alimentos que generan una pérdida recaudatoria de 383,690 millones.
El documento utiliza modelos estadísticos como Holt-Winters y ARIMA, basándose en series históricas hasta agosto de 2025, pero no aborda explícitamente riesgos de recesión global ni volatilidad en precios de petróleo, lo que podría afectar los pronósticos y generar déficits. Especialistas destacan que los ajustes en IEPS podrían impactar de manera desproporcionada a sectores vulnerables, en contraste con el discurso oficial de prioridad a la población de menores ingresos.
El gobierno asegura que el paquete económico busca eficiencia en la recaudación sin crear nuevas cargas fiscales para la ciudadanía, mientras que la oposición y analistas advierten que los aumentos en IEPS y la eliminación de deducciones bancarias representan un traslado indirecto de costos a los consumidores.
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