Elon Musk, director ejecutivo de Tesla y X, acusó este jueves al presidente Donald Trump de actuar con ingratitud, luego de afirmar que su apoyo fue determinante para su regreso a la Casa Blanca. Las declaraciones surgen tras una ruptura pública entre ambos provocada por desacuerdos sobre un proyecto de ley fiscal impulsado por Trump.
“Sin mí, Trump hubiera perdido las elecciones, los demócratas controlarían la Cámara de Representantes y los republicanos estarían 51-49 en el Senado. Mucha ingratitud”, escribió Musk en su cuenta de X. El magnate hizo referencia a su participación en la campaña presidencial del republicano, donde aportó más de 250 millones de dólares, participó en mítines y dirigió el America PAC, un comité de acción política alineado con Trump.
El desencuentro comenzó tras la presentación del proyecto fiscal y presupuestario que Musk calificó de “abominación repugnante”. El empresario aseguró que esa fue la causa de su salida del Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE), un órgano creado por Trump para reducir el gasto gubernamental, y que Musk encabezó hasta el pasado 30 de mayo.
Durante una rueda de prensa en la Casa Blanca, Trump fue cuestionado sobre su relación con Musk. “Elon y yo teníamos una gran relación. No sé si seguirá así. Me sorprendió… Estoy muy decepcionado”, dijo el presidente, quien también afirmó que Musk conocía a fondo el proyecto de ley. Musk lo desmintió en X: “¡Falso! No me enseñaron este proyecto de ley ni una sola vez y fue aprobado en plena noche tan rápido que casi nadie en el Congreso pudo siquiera leerlo!”.
Además, Musk desempolvó antiguos mensajes de Trump en redes sociales sobre el déficit y el techo de la deuda, para subrayar lo que considera contradicciones. En uno de esos mensajes, Trump escribía: “Ningún miembro del Congreso debería de ser reelegido si el presupuesto del país no estaba balanceado”, a lo que Musk respondió: “No podría estar más de acuerdo”.
La propuesta fiscal que detonó el conflicto busca extender los alivios fiscales implementados durante el primer mandato de Trump y agregar beneficios como exenciones fiscales a las propinas, las horas extra y la compra de automóviles fabricados en EE.UU. El presidente la calificó como “el gran y hermoso proyecto de ley”.
La disputa se produce a pocos meses de las elecciones presidenciales en EE.UU., lo que añade presión sobre el entorno político republicano. Hasta el momento, ni el equipo de campaña de Trump ni el Comité Nacional Republicano han emitido una postura oficial sobre las declaraciones del empresario.
Descubre más desde
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.








