Un grupo de 35 mujeres organizadas en el sur de Mérida encabeza el proyecto “Sabores de Yucatán”, una cooperativa comunitaria que busca producir mermeladas y salsas con recetas locales, como resultado de un proceso de formación y organización social impulsado por el Interculturalidad, Salud y Derechos A.C. (INSADE) y Fundación ADO.
El proyecto surgió inicialmente formada por ocupaciones irregulares en las que familias sin acceso a vivienda ni crédito formal decidieron asentarse. A pesar de enfrentar estigmas sociales, inseguridad y falta de reconocimiento institucional, estas mujeres avanzan hacia la formalización de una cooperativa legalmente constituida en 2026.
Capacitación técnica y fortalecimiento organizativo
A través de la Iniciativa Fomentando Capacidades para el Desarrollo Sostenible, en coordinación con RedEAmérica y el Nodo Mexicano, las participantes concluyeron en abril de 2025 su primer ciclo de capacitación técnica, donde adquirieron conocimientos en producción artesanal, gestión empresarial y comercialización directa.
El proyecto también promueve metodologías participativas basadas en ciencias del comportamiento, con el objetivo de garantizar que el control y beneficio de la iniciativa permanezca en manos de las propias mujeres, sin intermediarios ni condicionamientos externos.
Producción comunitaria con identidad local
“Sabores de Yucatán no es solo una idea productiva. Es un proyecto que nace desde el territorio, con mujeres que toman decisiones, se organizan y buscan mejorar sus condiciones de vida en colectivo”, señaló Daniel Serrano de Rejil, director general de INSADE.
Entre las metas del proyecto destaca la producción mensual sostenida de al menos 400 unidades hacia finales de 2025, así como el desarrollo de una marca con identidad local, acompañada por estrategias de venta tanto en mercados presenciales como digitales.
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