La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, desmintió que el reciente arancel del 35% a la importación de textiles sea una medida dirigida específicamente a productos provenientes de China. Durante una conferencia de prensa, Sheinbaum explicó que la decisión forma parte de una estrategia más amplia para proteger la industria textil nacional y evitar prácticas que el gobierno considera fraudulentas.
El arancel temporal, anunciado junto con el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, busca terminar con la importación de textiles terminados que se introducen al país como insumos para evadir impuestos. Sheinbaum subrayó que este tipo de prácticas, que permiten a las empresas eludir sus obligaciones fiscales, representan una forma de corrupción.
“Los aranceles particularmente para ciertos productos de la industria textil, que algunos medios hoy lo toman como si fuera un mensaje a China, no. Tiene que ver con la protección de la industria nacional”, aclaró la mandataria. Además, adelantó que las medidas forman parte del llamado “Plan México”, que se presentará en enero y busca abordar diversas áreas de la economía nacional.
En relación a la implementación de sanciones contra agentes aduanales involucrados en importaciones ilegales, Sheinbaum destacó que el gobierno tiene como objetivo limpiar las aduanas de prácticas corruptas que afectan la economía del país. También destacó que el plan no está dirigido contra un país específico, sino que responde a una estrategia para fortalecer la economía nacional y asegurar que las importaciones se ajusten a la legalidad.
En el contexto de la conferencia, la presidenta también abordó el tema del operativo realizado por el gobierno de la Ciudad de México para desalojar a los vendedores ambulantes de la explanada del Palacio de Bellas Artes. Sheinbaum explicó que, si bien se busca ordenar el espacio público y evitar la comercialización de productos de dudosa legalidad, no se trata de criminalizar a los vendedores. “Claro que todos queremos caminar hacia la formalización, pero las personas que se dedican a ello buscan una forma de vida”, afirmó.
La presidenta señaló que la acción busca equilibrar la necesidad de ordenar el espacio público, proteger el patrimonio cultural y permitir el acceso de los ciudadanos a productos que puedan ser utilizados por la población. Subrayó que el objetivo no es acusar a los vendedores de delitos, sino generar un entorno más ordenado y accesible para todos.
Con estas medidas, el gobierno federal pretende dar un paso hacia la regulación de los flujos comerciales y la protección de los sectores productivos nacionales, al tiempo que busca avanzar en la formalización de la economía informal en el país.
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