En su segundo informe de labores como ministra presidenta de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), Norma Piña Hernández destacó que la reforma judicial impulsada por el gobierno federal fue una respuesta a resoluciones tomadas por el máximo tribunal que no fueron bien recibidas por el poder ejecutivo. Piña mencionó que, entre las decisiones que provocaron la reforma, se encuentran la invalidez del traspaso de la Guardia Nacional a la Secretaría de la Defensa Nacional, el decreto que clasificaba como seguridad nacional la información sobre proyectos prioritarios, y el Plan B electoral, todos ellos anulados por la Corte tras ser impugnados.
«La campaña para la anulación de la autonomía del Poder Judicial federal se intensificó cuando la Suprema Corte actuó como un tribunal constitucional, como nos corresponde», declaró Piña, quien enfatizó que esta campaña se volvió más agresiva después de que la Corte tomara decisiones contrarias a los intereses del gobierno.
La ministra también señaló que los ataques a jueces, magistrados y ministros comenzaron hace seis años, cuando inició el gobierno de Andrés Manuel López Obrador. Aunque no mencionó explícitamente al presidente, Piña expresó que las amenazas y críticas contra la Judicatura Federal se intensificaron a medida que la Corte tomaba decisiones que desafiaban las políticas del gobierno. «Cuando tomamos decisiones contrarias a los intereses del gobierno, fuimos llamados traidores al pueblo», indicó Piña Hernández.
Uno de los temas que abordó Piña fue la crítica recurrente al alto número de personas en prisión sin sentencia, un tema que, según ella, está relacionado con la prisión preventiva oficiosa, la cual el gobierno promueve como parte de su estrategia de seguridad. La ministra cuestionó si las acusaciones contra el Poder Judicial por este tema no estaban directamente vinculadas a la implementación de dicha medida, que, recordó, no forma parte de las reformas judiciales propuestas.
En cuanto a la reforma judicial aprobada por la mayoría legislativa de Morena, Piña expresó sus dudas, aunque subrayó que como mexicana y funcionaria pública, su objetivo es contribuir al bienestar del país. «Se necesitaba una reforma, pero no podíamos caer en la salida fácil. El contexto tan complejo que se vive en México no se lo merece, ni mucho menos sus consecuencias», apuntó.
Al final de su discurso, Piña recibió un aplauso de pie por parte de sus compañeros del pleno y de los asistentes al informe, sin embargo, las ministras Yasmín Esquivel, Loretta Ortiz y Lenia Batres decidieron no aplaudirle. La ministra Esquivel, autodenominada como «ministra del pueblo», incluso criticó a Piña públicamente en su cuenta de X.
Recibe esta y mucha más información a través de Whatsapp. Envía un ‘Hola’ aquí.
Descubre más desde
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.








