La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, informó este jueves que el gobierno está llevando a cabo una revisión de las deudas que Petróleos Mexicanos (Pemex) mantiene con sus proveedores y que se establecerán esquemas para su pago. Esta revisión responde a un llamado de la asociación que agrupa a varias de las principales empresas de servicios petroleros, las cuales han solicitado el pago de deudas que superan los 100,000 millones de pesos (aproximadamente 5,114 millones de dólares).
En conferencia de prensa, Sheinbaum explicó que “hay una deuda ahí a proveedores y se está haciendo una revisión, que es normal… Se van a definir distintos mecanismos para el pago”. La revisión y la definición de los esquemas de pago buscan solucionar una situación que ha generado preocupación en el sector petrolero, pues las deudas acumuladas por Pemex podrían afectar la producción de hidrocarburos de la estatal.
De acuerdo con los estados financieros más recientes de Pemex, correspondientes al tercer trimestre de 2024, la deuda con proveedores se eleva a aproximadamente 20,500 millones de dólares. Aunque la empresa ha explicado que esta cifra incluye pasivos en litigio, la situación sigue siendo crítica, especialmente considerando la ya complicada situación financiera de la petrolera.
El llamado de la asociación de proveedores no es un caso aislado. En ocasiones anteriores, empresas del sector han advertido que el impago de estas deudas podría generar consecuencias en las operaciones de Pemex, que además arrastra una deuda financiera superior a los 97,000 millones de dólares y enfrenta un déficit de capital de trabajo.
En paralelo, Bloomberg News reportó que Pemex ha congelado nuevos contratos con proveedores de servicios, medida que afecta principalmente a la división de Exploración y Producción. Esta suspensión se aplica a acuerdos con contratistas que no se hayan formalizado previamente. Según el informe, la decisión se tomó en el contexto del Proyecto de Presupuesto 2025, que asigna menos recursos a la exploración y producción de la petrolera estatal.
A pesar de la congelación de nuevos contratos, Pemex podrá aprobar contratos específicos que considere necesarios, según un documento interno al que accedió Bloomberg. La empresa estatal trabaja en un plan para saldar su deuda con proveedores mientras ajusta sus recursos a las nuevas previsiones presupuestarias.
Esta medida, junto con la revisión de las deudas y la reestructuración de pagos, forma parte de un esfuerzo por parte del gobierno federal para mantener a Pemex operando dentro de sus capacidades, a pesar de los retos financieros que enfrenta.
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