Desde la captura de Ismael «El Mayo» Zambada y su entrega a las autoridades estadounidenses, las fuerzas armadas han intensificado su despliegue en Sinaloa para controlar la violencia desatada por el enfrentamiento entre los grupos criminales de «Los Mayos» y «Los Chapitos». En total, se han movilizado 2,650 militares y elementos de la Guardia Nacional, con la llegada más reciente de 100 efectivos de las Fuerzas Especiales del Ejército mexicano la noche del miércoles 13 de noviembre.
La presencia de las fuerzas militares en la entidad responde al alarmante incremento de homicidios en la capital del estado. Solo el miércoles, se reportaron 14 muertes violentas en distintos puntos de Culiacán, lo que refleja un aumento del 320% en los asesinatos en comparación con los últimos meses. La guerra entre las facciones del Cártel de Sinaloa ha intensificado la inseguridad en la región, con cifras alarmantes: entre septiembre y octubre se registraron 325 homicidios, según el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad.
El despliegue de tropas comenzó poco después de la detención de «El Mayo» Zambada, cuando el 27 de julio llegaron 490 elementos para reforzar la vigilancia en el estado. Posteriormente, el 19 de agosto se sumaron otros 600 efectivos, y en septiembre y octubre se enviaron varios contingentes, con un total de 2,150 militares desplegados antes de los 100 recientes de las fuerzas especiales. Esto eleva a más de 10,900 los efectivos militares y de la Guardia Nacional desplegados actualmente en Sinaloa.
El objetivo de este refuerzo es frenar el avance de los enfrentamientos entre los grupos rivales, que buscan apoderarse del territorio dejado por la detención de Zambada. La violencia ha dejado una estela de asesinatos y ataques, lo que ha generado una presión creciente sobre las autoridades locales y federales para contener la situación.
El martes 12 de noviembre, siete cuerpos fueron encontrados en la maxipista Culiacán-Mazatlán, cerca de la Laguna de Canachi, lo que subraya el nivel de violencia en la región. La Fiscalía General de Sinaloa está llevando a cabo las investigaciones correspondientes para esclarecer este nuevo hallazgo.
Además de los 10,919 efectivos de las fuerzas armadas, actualmente se encuentran operando ocho aeronaves, que refuerzan las labores de patrullaje y monitoreo en la región. Sin embargo, a pesar de los esfuerzos, la situación sigue siendo crítica, y el aumento de la presencia militar podría no ser suficiente para garantizar la paz en un estado marcado por la violencia de los carteles.
Recibe esta y mucha más información a través de Whatsapp. Envía un ‘Hola’ aquí.
Descubre más desde
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.





