Este 1 de octubre, Claudia Sheinbaum Pardo hizo historia al convertirse en la primera presidenta de México, al asumir el cargo en una ceremonia solemne en el Congreso de la Unión. El presidente saliente, Andrés Manuel López Obrador, entregó simbólicamente la banda presidencial, la cual fue colocada en las manos de Sheinbaum por la senadora Ifigenia Martínez, presidenta de la Mesa Directiva. Este momento quedará grabado en los anales del país como un hito de representación femenina en el poder.
«Protesto guardar y hacer guardar la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos», expresó Sheinbaum al asumir la responsabilidad del cargo. La nueva presidenta prometió gobernar con lealtad al pueblo mexicano y velar por el bienestar y la prosperidad del país.
Al igual que López Obrador lo hizo hace seis años, Sheinbaum aprovechó la ocasión para dirigir un mensaje a la nación, en el que enfatizó su compromiso con la justicia social y la continuidad de la Cuarta Transformación.
El camino hacia la presidencia
Sheinbaum ha recorrido un largo trayecto político que comenzó en 1989, cuando se unió al PRD y conoció a López Obrador, quien se convirtió en su mentor. A lo largo de su carrera, fue secretaria de Medio Ambiente de la Ciudad de México, alcaldesa de Tlalpan y, posteriormente, jefa de Gobierno de la capital. En 2023, renunció a su cargo para buscar la candidatura presidencial por Morena, la cual obtuvo tras vencer a otros aspirantes dentro del partido.
Sheinbaum consolidó su victoria electoral el 2 de junio de 2024, cuando obtuvo el 59% de los votos en las elecciones presidenciales, con 33.2 millones de sufragios a su favor. Superó a su rival más cercana, Xóchitl Gálvez, quien representaba a la coalición PAN-PRI-PRD y consiguió el 27% de los votos.
Herederas de una lucha histórica
El ascenso de Sheinbaum a la presidencia se inscribe en una larga lucha por la visibilidad y participación de las mujeres en la política mexicana. Aunque es la primera mujer en ocupar la presidencia, otras pioneras allanaron el camino antes de ella. Rosario Ibarra de Piedra fue la primera candidata presidencial en 1982 y 1988, seguida por Cecilia Soto y Marcela Lombardo en 1994, y Josefina Vázquez Mota en 2012.
En el ámbito legislativo, la participación femenina se remonta a 1954, cuando Aurora Jiménez de Palacios se convirtió en la primera diputada federal. En 1964, María Lavalle Urbina se convirtió en la primera senadora, y en 1979, Griselda Álvarez fue la primera gobernadora de un estado, Colima.
Un sexenio lleno de expectativas
La toma de protesta de Sheinbaum marca el inicio de un sexenio que promete ser crucial para la consolidación de las políticas impulsadas por López Obrador. Las expectativas son altas, especialmente en temas como el combate a la desigualdad, la violencia de género y la continuidad de la Cuarta Transformación.
Para muchas mujeres, la llegada de Sheinbaum a la presidencia representa una victoria colectiva. Esperan que, bajo su liderazgo, se impulsen políticas que erradiquen los feminicidios y la violencia contra las mujeres, dos de los temas más urgentes en la agenda social del país.
El nuevo gobierno de Sheinbaum enfrenta retos importantes, pero también un amplio respaldo popular. Su ascenso al poder simboliza no solo un cambio de mando, sino también un paso adelante en la lucha por la igualdad y la justicia en México.
Recibe esta y mucha más información a través de Whatsapp. Envía un ‘Hola’ aquí.
Descubre más desde
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.









