Julian Assange, fundador de WikiLeaks, está en libertad tras salir el lunes de la prisión de alta seguridad Belmarsh en Reino Unido. Después de cinco años detenido, abandonó el país como parte de un acuerdo de culpabilidad con la Justicia estadounidense, según informó WikiLeaks.
El australiano de 52 años fue liberado la mañana del lunes y abordó un vuelo en el aeropuerto de Stansted por la tarde. El acuerdo con el Departamento de Justicia de Estados Unidos le permitirá regresar a Australia, su país natal, poniendo fin a una prolongada saga judicial por la filtración de documentos clasificados en 2010.
Assange enfrenta 18 cargos bajo la Ley de Espionaje por una de las mayores filtraciones de información clasificada en la historia de Estados Unidos, que reveló secretos de las guerras de Irak y Afganistán, así como datos sobre los detenidos en Guantánamo. Según el acuerdo, se declarará culpable de un solo cargo de conspiración para obtener y difundir información clasificada.
La declaración de culpabilidad se llevará a cabo el 26 de junio en un tribunal de las Islas Marianas, un territorio estadounidense en el océano Pacífico. Esta ubicación fue seleccionada por la oposición de Assange a viajar al territorio continental de Estados Unidos y por su proximidad a Australia.
El acuerdo, que aún necesita la aprobación de un juez, estipula una sentencia de 62 meses, equivalente al tiempo ya cumplido en Belmarsh. Esto permitiría a Assange regresar a Australia sin enfrentar más tiempo en prisión.
El primer ministro australiano, Anthony Albanese, había solicitado en repetidas ocasiones a Estados Unidos que resolviera el caso, y el presidente estadounidense, Joe Biden, indicó en abril que estaba considerando un acuerdo. Organizaciones defensoras de la libertad de prensa y la esposa de Assange, Stella, han liderado campañas pidiendo su liberación.
Assange es acusado de publicar registros militares confidenciales proporcionados por Chelsea Manning en 2010 y 2011. Las autoridades estadounidenses alegan que incitó a Manning a obtener miles de páginas de cables diplomáticos que ponían en peligro a fuentes confidenciales y detallaban actividades militares en Irak y Guantánamo.
El presidente colombiano, Gustavo Petro, y el presidente mexicano, Andrés Manuel López Obrador, celebraron la liberación de Assange. Petro lo invitó a Colombia para participar en un acto por la libertad de prensa, mientras que López Obrador destacó la importancia de la liberación como un símbolo de justicia y libertad a nivel global.
Este acuerdo representa un hito significativo en el prolongado caso de Assange, que ha suscitado intensos debates sobre la libertad de prensa y la seguridad nacional. La resolución del caso permitirá a Assange regresar a su hogar en Australia, cerrando un capítulo de intensa controversia internacional.
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