La Bolsa Mexicana de Valores (BMV) cerró su peor semana desde finales de 2022, acumulando una pérdida del 3.77%. Este viernes, su principal indicador cayó un 0.9%, ubicándose en 55,413.12 unidades, marcando su sexta sesión consecutiva en negativo y la tercera semana de retrocesos consecutivos.
“En el mercado de capitales se registraron pérdidas para la mayoría de los índices a nivel global ante la expectativa de que la Reserva Federal podría mantener la tasa en niveles restrictivos durante la mayor parte del 2024”, explicó Gabriela Siller, directora de Análisis Económico y Financiero de Banco Base. Esta percepción ha generado incertidumbre entre los inversores, repercutiendo en los mercados.
Entre las acciones más afectadas en la sesión del viernes estuvieron las de la minera Industrias Peñoles, que cayeron un 5.64% para cerrar en 260.36 pesos, y las del grupo aeroportuario Asur, que disminuyeron un 4.03%, terminando en 557.24 pesos. Estos descensos contribuyeron significativamente al retroceso general del mercado.
Paralelamente, el peso mexicano también enfrentó una semana desafiante, depreciándose un 0.55%. El viernes cerró en 16.6820 por dólar, logrando una ligera apreciación del 0.20% frente al precio de referencia de Reuters del jueves, rompiendo una racha de tres días de pérdidas. Sin embargo, las preocupaciones sobre la política monetaria de la Reserva Federal continúan influyendo en la confianza de los inversores.
El desempeño negativo del peso se vio exacerbado por los datos económicos de Estados Unidos, donde los nuevos pedidos de bienes de capital manufacturados superaron las expectativas en abril, indicando que la economía estadounidense sigue robusta y posiblemente alejando el prospecto de un recorte de tasas por parte de la Reserva Federal en el corto plazo.
En el mercado de deuda, el rendimiento del bono a 10 años en México descendió un punto base hasta el 9.73%, mientras que la tasa a 20 años bajó dos puntos, situándose en el 9.83%. Estos movimientos reflejan una ligera mejora en la percepción de riesgo entre los inversionistas de deuda.
A pesar de las recientes pérdidas, las perspectivas a futuro para el peso parecen optimistas. En el Chicago Mercantile Exchange, las posiciones especulativas a favor de una apreciación del peso aumentaron por segunda semana consecutiva, lo que sugiere que algunos inversores confían en una eventual recuperación de la divisa mexicana.
En resumen, tanto la BMV como el peso mexicano han enfrentado una semana difícil, influenciados por factores externos como las expectativas de política monetaria de Estados Unidos. A medida que los mercados se ajustan a estas expectativas, los inversores deberán seguir atentos a los indicadores económicos clave que podrían impactar tanto a la bolsa como a la moneda en las próximas semanas.
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