Una estudiante de ingeniería ha diseñado un dispositivo para detectar xilazina en bebidas alcohólicas.
La detección de sedantes en bebidas alcohólicas la realiza el dispositivo inventado por la estudiante mexicana Arely Salcedo, a quien se le ocurrió esta idea luego de que a una amiga le pusieran una sustancia en su bebida.
Tras esta situación en el que se salvó la vida de su amiga en una ambulancia, la estudiante de ingeniería biomédica de la Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ) buscaba una solución.
Salcedo ha desarrollado un dispositivo para detectar xilazina en bebidas alcohólicas, una de las sustancias más utilizadas por los agresores sexuales para drogar a sus víctimas antes de la violación, y que en muchos casos puede provocar la muerte por sobredosis.
“La xilacina es un sedante veterinario muy potente, es analgésico y somnífero, casi siempre lo utilizan en animales muy grandes como caballos y vacas. Los agresores no saben lo peligroso que es que se les pase la mano, que es lo que generalmente pasa”. ella dice.
La estudiante comenta que actualmente no existen herramientas funcionales para identificar xilazina u otras sustancias en la bebida para prevenir ataques, por lo que se necesita una barrera primaria para este problema.
El invento es una herramienta más para frenar la ola de violencia contra las mujeres en México, donde cada día son asesinadas más de 10 mujeres.
Salcedo cuenta que cuando intentaron drogar a su amiga, fue en una discoteca donde, por la aglomeración de gente, es muy difícil saber si la persona se encuentra afectada.
“Afortunadamente con ella pudimos hacer que viniera la ambulancia y la atendiera, pero es algo muy feo. Te das cuenta de lo vulnerable que eres y que es algo que puede pasarle a cualquier persona realmente”, expresó.
En Querétaro ya hay personas interesadas en adquirir el dispositivo.
Según Salcedo, el dispositivo está equipado con un sensor basado en una celda electroquímica que permite la reducción del óxido de la molécula de xilazina en cada bebida.
Dice que la molécula de xilazina permanece intacta y es muy fácil de detectar porque el límite de detección es muy pequeño, por lo que se puede identificar algo menos que una gota.
Aunque todavía no tiene nombre, el proyecto acaba de terminar su fase de prueba tras ser probado en diferentes bebidas y con distintos tipos de alcohol.
Teniendo en cuenta el éxito de esta fase, la estudiante ha comenzado a crear un prototipo del producto, que cree que será una pequeña herramienta de fácil acceso y de bajo costo.
«Ya lo hemos probado en muchas bebidas preparadas como whisky, ron, tequila y vodka. También con refrescos y es muy exitosa», apunta.
«Esperamos que el producto final sea accesible y portable, lo imaginamos como una varita agitadora de bebidas en donde el usuario pueda mover su bebida y, si está presente la molécula, pueda prender un (foco) led y entonces tú ya sabes si es seguro o no beber”, explicó.
Advierte que puede tomar un año para que el programa se haga realidad, ya que se buscan socios para invertir en el proyecto.
Juan de Dios Galindo, profesor-investigador de la UAQ y consultor del proyecto, asegura que esta herramienta señalaría la presencia de esta droga en tiempo real y que es una tecnología de uso común en el análisis de cadáveres.
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