Estados Unidos subió este jueves un nuevo escalón en su repertorio de sanciones contra Rusia por la invasión de Ucrania apuntando a los oligarcas del entorno del presidente ruso, Vladímir Putin, con el objetivo de que den la espalda al jefe del Kremlin.
«Seguimos imponiendo sanciones muy duras a Putin y aquellos que le rodean», dijo el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, en declaraciones a la prensa al comienzo de una reunión con su gabinete.
En concreto, Washington dirige sus medidas contra los activos y transacciones bajo jurisdicción estadounidense de ocho oligarcas y sus familias, incluido el supuesto «testaferro» de Putin, Alisher Usmanov, y al portavoz del Ejecutivo ruso, Dmitri Peskov.
También prohíbe la entrada a Estados Unidos de 19 miembros de la élite rusa y sus parientes, además de bloquear los activos de siete organizaciones rusas y 26 personas, a las que la Casa Blanca acusa de promover «desinformación» sobre la guerra de Ucrania.
Estas sanciones se suman a las que EE.UU. ha impuesto a Rusia, en coordinación con la Unión Europea (UE) y otros aliados, desde que comenzara la invasión rusa de Ucrania, como la exclusión de varios bancos del sistema financiero internacional, el cierre del espacio aéreo para aviones rusos o las sanciones contra el mismo Putin.
La lista de sancionados este jueves por Estados Unidos se parece a la que la UE anunció el pasado lunes, con la principal diferencia de que Washington castiga también a sus familiares para evitar que las élites rusas se traspasen sus riquezas.
El nombre más destacado es el de Usmanov, un magnate del sector del metal con una fortuna estimada en más de 14.000 millones de dólares, al que Bruselas considera el «testaferro» de Putin y a quien Alemania incautó un superyate de 600 millones de dólares.
-con información de EFE
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