Niega la Fed impacto electoral en tasas
El titular del banco central estadounidense descartó motivaciones políticas en la pausa del costo del dinero y señaló que las decisiones futuras dependerán exclusivamente de los datos macroeconómicos.
El titular del banco central estadounidense descartó motivaciones políticas en la pausa del costo del dinero y señaló que las decisiones futuras dependerán exclusivamente de los datos macroeconómicos.
El banco central estadounidense dejó sin cambios el costo del dinero tras una votación dividida, a la espera de los comicios legislativos y de mayor información sobre la evolución de los precios.
Junta votó por unanimidad dejar referencia en 6.5% ante balance de riesgos sesgado al alza por conflictos geopolíticos. Inflación anual se aceleró por segundo mes en septiembre, pero subyacente se moderó por octavo mes seguido.
La moneda nacional cerró en 17.68 unidades por dólar apoyada por el sector bursátil, aunque acumuló una caída semanal de 2.6% tras la decisión del banco central de desligarse de los movimientos de la Reserva Federal.
La Junta de Gobierno del banco central votó por unanimidad mantener el costo del dinero sin cambios por tercera ocasión consecutiva, previendo que la inflación converja a la meta del 3% hacia el último trimestre del año 2027.
Analistas señalan que el gasto continuo, la demanda de crédito para centros de datos de IA y los precios de la energía impulsan las tasas hipotecarias al 6.95% y los bonos a 10 años sobre el 5%, más allá de la política de la Fed.
El banco central estadounidense fijó el tipo de interés entre el 3.75% y el 4% ante la persistencia de la inflación por aranceles y la crisis energética, anticipando al menos un incremento adicional antes de que termine el año.
El mandatario estadounidense condicionó la continuidad del comercio con países con superávit a que la Reserva Federal baje los tipos de interés en su reunión de septiembre, tras destacar la creación de 162 mil empleos en agosto.
La junta de gobierno extendió la pausa monetaria en 6.50% y aplazó hasta finales de 2027 la meta inflacionaria del 3%, advirtiendo que los precios de los servicios y las tensiones geopolíticas mantienen un sesgo al alza.
La decisión de la Junta de Gobierno busca consolidar la convergencia de la inflación al objetivo del 3% proyectado para finales de 2027, tras registrarse un repunte del 1.5% en el PIB nacional durante el segundo trimestre.