Más que un domingo cualquiera
En el entramado de cualquier democracia vibrante, como la mexicana, la participación ciudadana es fundamental y necesaria. Va más allá del voto; implica influir en decisiones políticas y exigir transparencia. La baja participación, especialmente en sectores marginados, es un desafío. Es crucial comprender que cada voto cuenta. El 2 de junio es una oportunidad para moldear el futuro de México.