La Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (AGRICULTURA), a través del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica), determinó suspender de manera inmediata la importación de productos de origen avícola procedentes de Brasil. La medida preventiva responde a la confirmación de un brote de la enfermedad de Newcastle en una granja comercial de pollos de engorda localizada en el municipio de Nova Itaberaba, en el estado de Santa Catarina.
El cierre de fronteras a estos productos se aplicó en apego estricto a los protocolos internacionales de sanidad animal, con el propósito fundamental de proteger la producción avícola nacional y salvaguardar el estatus de México como país libre de dicho padecimiento. La restricción contempla tanto las operaciones de comercio exterior a escala industrial como el ingreso de productos en equipaje de turistas.
Para hacer efectiva la disposición, la Dirección General de Salud Animal del Senasica procedió a la inactivación de las Hojas de Requisitos Zoosanitarios en su plataforma informática. Con este ajuste técnico se bloqueó formalmente la entrada a territorio mexicano de carne de ave, despojos avícolas, aves canoras, de ornato y rapaces de comercialización, además de mascotas.
La restricción abarca de igual forma el material genético de la industria, impidiendo el desembarco de huevo fértil y pollitos de hasta tres días de edad. Las autoridades mexicanas precisaron que se mantienen a la espera de los informes epidemiológicos que emita el Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAPA) de Brasil sobre el control del foco infeccioso para determinar los pasos a seguir.
Riesgos y alcance de la enfermedad
La enfermedad de Newcastle está catalogada como una infección vírica aguda, altamente contagiosa y potencialmente mortal que ataca a diversas especies de aves domésticas y silvestres. Aunque el virus puede transmitirse de forma ocasional a seres humanos que mantienen contacto directo e intensivo con parvadas infectadas sin equipo de protección, la autoridad aclaró que no representa un riesgo para la salud pública ni para el consumo alimentario.
El cerco sanitario dictado por el Gobierno federal busca evitar un impacto en las cadenas de suministro locales y en el precio de la proteína avícola en el mercado interno. La suspensión del flujo comercial desde el país sudamericano se mantendrá vigente en tanto las autoridades zoosanitarias de ambas naciones evalúen el control del brote conforme a las normativas globales de bioseguridad.
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