Estados Unidos reabrirá este jueves el puerto de Santa Teresa, en Nuevo México, el mayor punto fronterizo de inspección de ganado procedente de México, en una medida orientada a incrementar el suministro de reses en el mercado estadounidense sin que ello represente una baja inmediata en los precios de la carne de vacuno.
El Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA, por sus siglas en inglés) anunció la reanudación del comercio ganadero en dicho cruce tras suspender las importaciones el año pasado para contener la propagación del gusano barrenador del Nuevo Mundo. La plaga se detectó en junio en un ternero en Texas y posteriormente en un caballo en Nuevo México, acumulando dos casos activos en territorio estadounidense, mientras que en México las infestaciones han registrado aumentos continuos.
Impacto en precios, suministro y protocolos sanitarios
La restricción a las importaciones contribuyó a que el precio de la carne picada alcanzara en Estados Unidos un máximo cercano a los 7 dólares por libra el mes pasado. Funcionarios y analistas del sector señalaron que la reapertura no reducirá los costos al consumidor de forma inmediata, debido a que el ganado importado requiere entre cinco y ocho meses de engorda antes del sacrificio, aunado a que el inventario ganadero estadounidense registró en enero 86.2 millones de cabezas, su cifra más baja en 75 años a causa de sequías prolongadas.
«No va a haber ningún cambio en el suministro de carne de vacuno procedente de ese ganado que cruza la frontera a corto plazo», afirmó Jeff Stolle, vicepresidente de marketing de la asociación Nebraska Cattlemen.
El secretario de Agricultura de Nuevo México, Jeff Witte, detalló que se prevé el cruce diario de entre 750 y 1,600 cabezas de ganado en Santa Teresa —instalación que históricamente inspecciona cerca del 43% de estas importaciones—, cifra menor al máximo de 3,000 animales al día debido a la aplicación de nuevos protocolos sanitarios de tratamiento. La medida se suma a la reapertura previa del puerto de Douglas, Arizona, por donde se ha registrado el ingreso de unas 6,500 reses. Asimismo, el USDA contempla evaluar la reapertura del cruce en Columbus, Nuevo México.





