El intercambio comercial entre México e India, que asciende a 11.7 mil millones de dólares anuales según la Secretaría de Economía, ha detonado una presión financiera en las empresas nacionales. La relocalización de inversiones o nearshoring exige mayor capacidad de producción, lo que incrementa sustancialmente la demanda de capital de trabajo.
La inserción en las cadenas de suministro globales ha modificado los esquemas transaccionales de los proveedores. Los periodos de cobro en operaciones internacionales pasaron de promediar 60 días a plazos de entre 90 y 120 días, comprometiendo el flujo de efectivo de exportadores y fabricantes locales.
Financiamiento para cadenas productivas
Ante la extensión en los plazos de liquidación de facturas, la plataforma Credlix registró un aumento en la búsqueda de liquidez corporativa. Las empresas requieren fondos inmediatos para mantener sus inventarios, financiar materias primas y responder a nuevas órdenes de compra internacionales.
Pramit Joshi, vicepresidente senior de la firma financiera, indicó que la integración a procesos productivos más complejos conlleva retos operativos. Explicó que el acceso a financiamiento se ha convertido en un factor de viabilidad con el mismo peso estratégico que la capacidad instalada o la infraestructura logística.
La presión financiera es alta para las compañías vinculadas a las regulaciones del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC). Estas firmas deben cumplir requerimientos de producción de clientes norteamericanos mientras aguardan el pago, lo que requiere un apalancamiento continuo.
Diversificación estratégica
La tensión geopolítica global y los ajustes arancelarios impulsan la diversificación de proveedores hacia el mercado asiático. India se posiciona como una alternativa de abastecimiento fuera de los ejes comerciales tradicionales para las unidades económicas que operan en territorio mexicano.
Los sectores con mayor potencial de vinculación bilateral incluyen la manufactura industrial, química, petroquímica, automotriz y farmacéutica. Genette Herrera, directora asociada de Credlix México, señaló el interés empresarial por explorar nuevos canales de abastecimiento y herramientas de financiamiento transfronterizo.
Especialistas del sector proyectan que la consolidación del comercio exterior requerirá ecosistemas financieros robustos. La plataforma de liquidez, vinculada al consorcio Moglix, proyecta conectar estas operaciones comerciales para más de 500 mil pequeñas y medianas empresas en los mercados internacionales.
Descubre más desde
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.








