El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, anunció este viernes su intención de ejercer el control sobre Cuba tras la reciente imposición de sanciones económicas contra la isla. El mandatario detalló que esta acción se llevaría a cabo una vez que se concrete el retiro de las tropas estadounidenses desplegadas actualmente en la región del golfo Pérsico.
Durante una conferencia de prensa, el Ejecutivo estadounidense especificó que la estrategia contempla el uso de activos navales de gran escala para presionar a las autoridades cubanas. El plan se ejecutaría de forma posterior a las operaciones vigentes en el Medio Oriente.
Detalles del despliegue militar
El mandatario precisó que el portaaviones USS Abraham Lincoln podría ser desplazado hacia las costas del Caribe como parte de esta maniobra de presión. Según las declaraciones oficiales, se busca que la embarcación se sitúe a una distancia mínima del territorio cubano para forzar una respuesta inmediata del gobierno de la isla.
«Al regreso de Irán, haremos que uno de nuestros grandes, tal vez el portaaviones USS Abraham Lincoln, el más grande del mundo, venga, se detenga a unas cien yardas de la costa y ellos dirán ‘muchas gracias, nos rendimos'», afirmó Trump durante el encuentro con los medios de comunicación.
Contexto de las sanciones
Este anuncio se produce en un escenario de endurecimiento de la política exterior de Washington hacia La Habana. La movilización de recursos militares se plantea como una medida complementaria a las restricciones financieras aplicadas recientemente. El gobierno de los Estados Unidos sostiene que estas acciones forman parte de su estrategia de seguridad nacional y control regional, vinculando el fin de las operaciones en Irán con el inicio de este nuevo despliegue en el área del Caribe.
Descubre más desde
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.





