El presidente de la Junta de Coordinación Política (JUCOPO), Ricardo Monreal Ávila, reconoció este martes que el margen de maniobra para aprobar la reforma electoral se reduce diariamente, aunque sostuvo que el Congreso aún dispone de tiempo para cumplir con el plazo constitucional. El legislador enfatizó que la fecha límite para la promulgación y publicación de los cambios es el 31 de mayo, a fin de cumplir con la veda de 90 días previa al inicio del proceso electoral de 2027.
Monreal detalló que la iniciativa presidencial sufrió un retraso en su envío debido a que la presidenta Claudia Sheinbaum solicitó ajustar la redacción técnica para alinearla exclusivamente con su «Decálogo por la Democracia». Esta instrucción obligó a la Comisión para la Reforma Electoral a sesionar de urgencia para entregar el borrador final, lo que acorta la ventana para el análisis legislativo de las leyes secundarias.
El muro del 31 de mayo
Tal como este medio lo adivritió desde el pasado 15 de enero, de acuerdo con el Artículo 105 constitucional, cualquier modificación fundamental a las normas electorales debe estar publicada en el Diario Oficial de la Federación (DOF) antes de junio. El esquema planteado por Monreal implica un proceso de alta velocidad que requiere no solo la aprobación por mayoría calificada en ambas cámaras, sino la ratificación de al menos 17 congresos estatales para consolidar el cambio constitucional antes de proceder con la legislación secundaria.
El coordinador de Morena minimizó los riesgos operativos, señalando que «no hay ninguna dificultad» para procesar las reformas en el tiempo restante. No obstante, la jurisprudencia de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) establece que cualquier cambio realizado fuera de este periodo sería inaplicable para los comicios intermedios, privilegiando el principio de certeza jurídica sobre la voluntad legislativa.
Negociación con aliados en vilo
En el plano político, Monreal admitió que Morena cuenta con sus 253 votos unánimes, pero reconoció que la falta de consenso formal con el PT y el PVEM complica el escenario de la mayoría calificada. El legislador zacatecano señaló que, aunque ha visto manifiestos de los aliados, estos no conocen la redacción final, lo que mantiene en vilo la viabilidad de la reforma en el corto plazo.
Finalmente, el diputado subrayó que no se debe considerar un «fracaso» si la iniciativa no prospera bajo las condiciones actuales. Para Ricardo Monreal, la presentación de la propuesta es en sí misma una victoria de coherencia política, calificando cualquier posible rechazo como un «desarreglo legislativo temporal» que no afectaría la estabilidad de la coalición gobernante de cara a la organización del proceso electoral que inicia en septiembre.
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