Dos operadores del transporte público fueron secuestrados y asesinados a balazos este martes en el oriente de Michoacán, en hechos ocurridos en los municipios de Benito Juárez y Zitácuaro. Según confirmó la Fiscalía General del Estado (FGE), los crímenes podrían estar vinculados con la violencia generada por enfrentamientos entre organizaciones criminales.
Las víctimas fueron identificadas como Nicandro G. y Ramiro H., de 20 y 57 años, respectivamente, quienes trabajaban en la ruta Encarnación-Zitácuaro. Ambos fueron privados de la libertad antes del mediodía y posteriormente ejecutados con rifles de asalto tipo AK-47 cerca del poblado El Zapote, en el municipio de Benito Juárez.
Ataque armado y vehículos incendiados
Los sujetos armados también atacaron las unidades de transporte en las que operaban las víctimas. Una de las camionetas Nissan tipo Urvan fue calcinada, mientras que la segunda fue alcanzada por múltiples disparos. El ataque ocurrió en el tramo carretero conocido como la «Y», que conecta a los municipios de Benito Juárez y Zitácuaro.
En el mismo lugar fue localizada una tercera unidad, una camioneta de carga de la empresa Tía Rosa, también con impactos de arma de fuego. Hasta el momento, se desconoce el paradero del conductor de ese vehículo.
Zona en disputa entre cárteles
La FGE señaló que estos hechos podrían estar relacionados con una serie de enfrentamientos entre dos grupos criminales que operan en la región: el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) y La Familia Michoacana (LFM). Este último actúa en alianza con el Cártel de Los Correa, según datos oficiales.
En esta región del oriente de Michoacán, el CJNG es liderado por William Edwin Rivera Padilla, alias “El Barbas”, mientras que La Familia Michoacana responde a las órdenes de los hermanos Johnny “El Pez” y José Alfredo “El Fresa” Hurtado Olascoaga, quienes también tienen presencia en zonas limítrofes del Estado de México y Guerrero.
Hechos recientes en Benito Juárez
La violencia en Benito Juárez ha escalado en las últimas semanas. El pasado 9 de junio, la presidencia municipal fue atacada con explosivos arrojados desde drones, lo que refuerza la hipótesis de una confrontación armada por el control territorial.
Autoridades estatales y federales mantienen presencia intermitente en la región, aunque los grupos criminales continúan actuando con alto poder de fuego. Hasta el momento, no se reportan detenidos por los homicidios de los transportistas ni por los ataques recientes.
La FGE continúa con las investigaciones y ha solicitado el apoyo de la ciudadanía para obtener información que permita ubicar a los responsables de estos hechos.
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