La reducción de la jornada laboral a 40 horas semanales podría hacer a México más productivo y competitivo, afirmó Mario López Roldán, director del Centro de la OCDE en México, durante su participación en el foro Gira nacional por las 40 horas, realizado en la Cámara de Diputados. La propuesta es respaldada por organismos internacionales y actores del sector empresarial, quienes destacan sus beneficios potenciales y los retos para su implementación.
López Roldán explicó que las economías con las que compite México ya cuentan con jornadas laborales más cortas, y que los altos niveles de agotamiento de los trabajadores mexicanos limitan su productividad. “La reducción de la jornada laboral a 40 horas consensuada, con flexibilidad regulada y progresiva, puede tener beneficios muy importantes para el país en cuestión de productividad”, afirmó.
El representante de la OCDE indicó que otros países han aprovechado reformas similares para establecer nuevas regulaciones laborales, como el derecho a la desconexión y la protección de salarios. “En estos siguientes meses se tiene que ser muy rigurosos en que los salarios no se deben de tocar”, subrayó, al destacar que el promedio de horas trabajadas en los países de la OCDE es de 37 horas semanales.
Por su parte, Francisco Martínez Domene, presidente de la Asociación Mexicana de Empresas de Capital Humano (Amech), coincidió en que esta iniciativa representa una oportunidad para modernizar el mercado laboral. “Su éxito requerirá visión estratégica, acuerdos entre todos, compromiso multisectorial y una ejecución cuidadosa”, puntualizó.
Martínez Domene advirtió que el impacto económico puede ser significativo si no se articula adecuadamente. Indicó que las pequeñas y medianas empresas (pymes), que representan el 98% del tejido empresarial, podrían enfrentar un incremento del 36% en sus costos si recurren a horas extras, o del 22% si contratan nuevo personal. Por ello, propuso una implementación gradual y sectorialmente diferenciada.
Entre sus recomendaciones, planteó comenzar en 2026 con grandes empresas y sectores estratégicos, y aplicar la reforma al resto de los sectores durante los siguientes cinco años. También sugirió establecer mesas de negociación tripartitas, comités de vigilancia, y ofrecer apoyos fiscales y financieros a las empresas, incluyendo un fondo de al menos 25 mil millones de pesos.
Asimismo, propuso el fomento de esquemas flexibles como el teletrabajo y la implementación de programas de capacitación para mejorar habilidades laborales. Señaló que es necesario asegurar que la reducción no implique precarización, garantizando derechos como el salario íntegro, prestaciones y seguridad social.
La propuesta de reducción de la jornada laboral ha generado un debate amplio entre sectores políticos, sociales y empresariales. La discusión continuará en los próximos meses en el Congreso, donde se evaluarán las condiciones y mecanismos necesarios para su viabilidad.
Descubre más desde
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.







