La Secretaría de Educación Pública (SEP) está lista para integrar al sistema educativo a menores migrantes que sean deportados de Estados Unidos o estén en movilidad interna, aseguró el titular de la dependencia, Mario Delgado Carrillo. El funcionario participó en el foro “Retos y perspectivas migratorias”, convocado por la Comisión de Asuntos Migratorios, donde detalló la política de inclusión de la SEP.
“Para los que llegan de fuera, los que vienen de otros países, los hijos de nuestros paisanos que regresan al país o quienes están en movilidad interior, hay puertas abiertas del sistema educativo, porque se trata de garantizar el derecho a la educación”, manifestó Delgado Carrillo.
El programa se enmarca en la filosofía y el eje de la Nueva Escuela Mexicana, que busca una educación más incluyente. Según Delgado Carrillo, la estrategia contempla protocolos de recepción y capacitación docente para facilitar la integración de estos menores a las aulas y a sus grupos de trabajo. “Hay que ser muy solidarios y tener mucho tacto, mucha sensibilidad para lograrlos integrar a la escuela”, explicó.
En cuanto a la documentación, el titular de la SEP aclaró que los menores serán admitidos de manera inmediata sin exigirles papeles. “Primero los aceptas, y luego ya vamos regularizando la situación”, dijo, al reconocer que en contextos de movilidad los alumnos no siempre disponen de documentación completa.
Respecto a la coordinación con la Secretaría de Salud, Delgado Carrillo informó que el sistema educativo cuenta con un protocolo para atender brotes de sarampión y tos ferina. “Cualquier brote que se registra, pues a través de los directores, de los supervisores, se da cuenta a las autoridades de salud correspondientes, y ellos nos dictan las medidas que debemos seguir”, indicó. Precisó que los casos reportados son aislados y no han provocado cierres de centros escolares.
En materia de alimentación, el funcionario destacó los avances en la prohibición de comida “chatarra” en planteles. Señaló que padres, maestras, maestros y directores han colaborado con los lineamientos de la SEP y la Secretaría de Salud para identificar productos sin valor nutricional. “Lo que no se puede vender son todos estos productos con sellos, que están llenos de sellos, o refrescos. La apuesta es por la educación, es generar una nueva cultura alimentaria y de hábitos”, afirmó.
Finalmente, Delgado Carrillo precisó que se brinda orientación a vendedores y responsables de cooperativas escolares sobre los alimentos permitidos. Subrayó que la fortalecida cultura alimentaria se enseña en las aulas como parte de la Nueva Escuela Mexicana y de las acciones de promoción de la salud entre la comunidad estudiantil.
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