Human Rights Watch (HRW) alertó este miércoles que el despliegue de 10 mil elementos de la Guardia Nacional de México en la frontera con Estados Unidos para frenar la migración podría fortalecer al crimen organizado y empujar a los migrantes a rutas más peligrosas.
Juanita Goebertus, directora de HRW para las Américas, advirtió en conferencia de prensa que estas medidas “difícilmente redundarán en menos migrantes” y, por el contrario, podrían beneficiar a grupos delictivos. “De manera perversa, muy seguramente terminarán fortaleciendo a los distintos grupos de crimen organizado y cárteles, incluso en el caso de México, que evidentemente se lucran del negocio de trata de personas y de cubrir rutas migratorias, francamente viviendo del sufrimiento de personas”, afirmó.
La declaración de HRW se da en respuesta al acuerdo alcanzado el pasado 3 de febrero entre la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, y el presidente de Estados Unidos, Donald Trump. En dicho acuerdo, Trump accedió a pausar por 30 días la imposición de aranceles del 25 % a productos mexicanos a cambio del despliegue de las Fuerzas Armadas mexicanas para combatir el tráfico de drogas y migrantes.
Durante su conferencia matutina de este miércoles, Sheinbaum defendió la medida y aseguró que los encuentros de migrantes irregulares en la frontera con Estados Unidos “están en su nivel más bajo en la historia reciente”, con 367 registrados el pasado lunes.
Sin embargo, Goebertus señaló que experiencias previas en otras fronteras de América, como la selva del Darién, entre Colombia y Panamá, muestran que estas políticas de contención han fracasado. “Las distintas políticas destinadas a frenar el flujo migratorio, a tratar de evitar que más migrantes lleguen a la frontera sur de Estados Unidos han fracasado”, sostuvo.
La directora de HRW explicó que, lejos de reducir la migración, estas medidas obligan a los migrantes a utilizar rutas más peligrosas, lo que aumenta los riesgos de violaciones a derechos humanos. “Han empujado a los migrantes a rutas mucho más peligrosas, como aquella del Darién, donde sufren violencia sexual, homicidios, desapariciones, entre otras. Además, empoderan al crimen organizado”, agregó.
El despliegue de la Guardia Nacional en la frontera sur de México se enmarca en una serie de acciones coordinadas entre ambos países para frenar el flujo migratorio y evitar la implementación de sanciones comerciales por parte del gobierno estadounidense. No obstante, organizaciones de derechos humanos han advertido que estas estrategias pueden tener efectos contraproducentes.
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