Este 26 de septiembre de 2024, la Ciudad de México experimentó una serie de microsismos que causaron preocupación entre los habitantes de varias alcaldías.
Según el Servicio Sismológico Nacional (SSN), al menos seis movimientos telúricos de baja magnitud se registraron a lo largo del día, siendo perceptibles en diversas zonas de la capital. Aunque no se reportaron daños materiales, las autoridades activaron protocolos de monitoreo y prevención.
El primer microsismo, de magnitud 2.5, ocurrió a las 00:39 horas con epicentro a 2 kilómetros al sureste de la alcaldía Miguel Hidalgo. Este movimiento fue sentido en Álvaro Obregón, Coyoacán y Cuauhtémoc, según reportes ciudadanos. A las 05:13 horas, un segundo temblor de magnitud 2.0 también sacudió la zona, mientras que otro sismo de magnitud 2.4 se registró a las 10:26 horas, con epicentro a 2 kilómetros al oeste de Benito Juárez.
La percepción de estos sismos generó una rápida reacción en redes sociales, donde habitantes de la capital describieron los movimientos como un «brinco» o «jalón fuerte». Ante esta situación, la Secretaría de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil (SGIRPC) informó que se han activado los protocolos correspondientes para monitorear la situación y asegurar que no haya incidentes significativos.
México es conocido por su alta actividad sísmica debido a su ubicación en el Cinturón de Fuego del Pacífico, una región con constante actividad tectónica. Los expertos han señalado que los microsismos, aunque sean de baja magnitud, son comunes en zonas como la Ciudad de México debido a las características geológicas de la región. En este sentido, recordaron que septiembre es un mes marcado históricamente por sismos importantes, lo que mantiene a la población alerta.
Las autoridades locales y el SSN hicieron un llamado a la ciudadanía para mantenerse informada y seguir las recomendaciones de Protección Civil. Entre estas medidas, destacaron la importancia de tener una mochila de emergencia con artículos esenciales como agua, alimentos no perecederos y documentos importantes. Asimismo, se recomienda que, en caso de un sismo, la población busque refugio bajo estructuras firmes y siga las indicaciones del personal de los edificios.
El SSN continúa monitoreando la actividad sísmica en la Ciudad de México y mantiene una vigilancia constante de posibles réplicas. Los microsismos, aunque raramente causan daños significativos, son un recordatorio de la constante actividad tectónica en la región, por lo que es crucial que la población permanezca preparada.
Los microsismos, generalmente menores a 3.0 en la escala de Richter, son causados por la activación de fallas geológicas asociadas a la interacción de placas tectónicas en el subsuelo. Aunque su riesgo es bajo en comparación con sismos de mayor magnitud, su monitoreo es fundamental para anticipar posibles movimientos telúricos de mayor impacto.
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