El volcán Popocatépetl ha generado tensión y cautela entre la comunidad al exhibir una fumarola de gran magnitud durante su monitoreo diario este martes 27 de febrero. La actividad volcánica, registrada por los sistemas de vigilancia del Centro Nacional de Prevención de Desastres (Cenapred), incluyó 77 exhalaciones, 952 minutos de tremor y un sismo volcanotectónico.
Ante este fenómeno natural, las autoridades han emitido recomendaciones para la población, especialmente en áreas cercanas al volcán, para minimizar los efectos de la posible caída de ceniza. Entre estas medidas se incluye proteger fuentes y depósitos de agua, cerrar puertas y ventanas, así como cubrir automóviles y aparatos electrónicos para evitar la interferencia del polvo volcánico.
El Semáforo de Alerta Volcánica del Popocatépetl se mantiene en Amarillo Fase 2, lo que implica la posibilidad de explosiones de tamaño menor a moderado, acompañadas de lluvias de ceniza leves a moderadas en poblaciones cercanas y en ciudades más distantes. Asimismo, se alerta sobre la expulsión de fragmentos incandescentes dentro de un radio de exclusión de 12 kilómetros.
Además, se advierte sobre la posibilidad de lahares, flujos de lodo y escombros volcánicos, que podrían descender por las cañadas debido a la acumulación de ceniza en las laderas y su interacción con las lluvias esperadas en las próximas semanas. Estas previsiones son fundamentales para mantener la seguridad de la población y minimizar los riesgos derivados de la actividad volcánica.
La comunidad y las autoridades continúan vigilantes ante cualquier cambio en la actividad del volcán Popocatépetl, manteniendo una comunicación constante con el Cenapred y siguiendo de cerca las recomendaciones emitidas para garantizar la seguridad y el bienestar de todos los habitantes de la región.
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