El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se someterá este martes a un examen médico y dental en el Centro Médico Militar Nacional Walter Reed, ubicado en Bethesda, Maryland. Esta revisión médica corresponde al tercer chequeo de su segundo mandato en un periodo de 13 meses, y se realiza a pocas semanas de que el mandatario cumpla 80 años de edad, el próximo 14 de junio.
La visita al complejo hospitalario fue programada y anunciada a principios de este mes por la Casa Blanca. El examen físico da continuidad a la primera evaluación anual efectuada en abril del año pasado y a una revisión de seguimiento realizada en octubre, donde se le practicó una resonancia magnética para evaluar su sistema cardiovascular.
Antecedentes médicos oficiales
Los reportes oficiales sobre las revisiones previas del mandatario indicaron un estado favorable en los indicadores evaluados. En diciembre pasado, la administración estadounidense difundió las conclusiones de los exámenes clínicos de seguimiento.
«Todo lo evaluado funciona dentro de los límites normales, sin problemas agudos ni crónicos. En resumen, este nivel de evaluación detallada es estándar para un examen físico a la edad del presidente y confirma que se mantiene en excelente estado de salud general», declaró en su momento la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt.
Indicadores de opinión pública sobre la salud presidencial
A pesar de las declaraciones del entorno oficial y de las reiteraciones del propio mandatario durante sus mítines sobre sus capacidades cognitivas, los registros de opinión pública muestran variaciones en la percepción ciudadana. De acuerdo con una encuesta realizada por The Washington Post, ABC News e Ipsos, difundida a inicios de mes, el 59% de los ciudadanos consultados considera que el presidente no cuenta con la agudeza mental requerida para la jefatura del Estado, mientras que el 40% opinó que sí posee dicha aptitud, cifra menor al 47% medido en septiembre pasado.
Respecto a las condiciones físicas, el 55% de los adultos encuestados manifestó que el mandatario no tiene el estado de salud suficiente para ejercer el cargo, lo que representa un incremento de 10 puntos porcentuales en comparación con el sondeo del año anterior.
Contexto político y observaciones médicas
Durante el proceso electoral de 2024, el actual presidente fundamentó parte de sus pronunciamientos en su condición física y mental frente al entonces mandatario Joe Biden. Sin embargo, en la gestión actual, la atención de sectores de la población y de médicos independientes se ha centrado en el seguimiento de aspectos específicos, tales como la presencia de hematomas visibles en las manos del mandatario y episodios de somnolencia ocasional, bajo el propósito de determinar si corresponden a indicadores de alguna afección médica subyacente.
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