La Junta de Gobierno del Banco de México (Banxico) decidió este jueves recortar en 25 puntos base el objetivo para la Tasa de Interés Interbancaria a un día, situándola en un nivel de 6.50%. Con esta resolución, la autoridad monetaria anunció formalmente el cierre del ciclo de recortes que mantuvo durante los últimos dos años, ante un escenario de riesgos globales persistentes.
En su comunicado de política monetaria, el banco central enfatizó que, hacia adelante, considera apropiado mantener la tasa de referencia en su nivel actual. Esta determinación implica una pausa prolongada tras sumar, sin contar la excepción de febrero, un total de 14 ajustes a la baja de forma consecutiva, acumulando una reducción total de 475 puntos base desde mayo de 2024.
La decisión de este 7 de mayo se tomó mediante una votación dividida dentro del órgano colegiado. A favor de la reducción a 6.50% votaron la gobernadora Victoria Rodríguez Ceja y los subgobernadores Gabriel Cuadra y Omar Mejía. En contraste, los subgobernadores Galia Borja y Jonathan Heath emitieron su voto a favor de mantener la tasa en el nivel previo de 6.75%.
Factores de riesgo y contexto
El ajuste técnico responde a una moderación en los indicadores de inflación durante abril y a una visible debilidad en la actividad económica nacional. No obstante, la Junta de Gobierno advirtió sobre la permanencia de presiones en los precios internacionales del petróleo, derivadas principalmente de las tensiones geopolíticas en Medio Oriente que no han logrado disiparse.
Esta resolución de política monetaria se alineó con las expectativas del mercado y los analistas financieros. El movimiento ya había sido anticipado por la gobernadora Rodríguez Ceja durante su comparecencia anual en el Senado de la República el pasado 28 de abril, donde adelantó que se valoraría un último ajuste para concluir la fase de relajación.
Perspectivas de política monetaria
Con la fijación del nivel de 6.50%, Banxico entra en una etapa de estabilidad que busca consolidar el control sobre los precios. El anuncio a los legisladores en semanas previas subrayó que el banco central considera haber alcanzado el rango necesario para enfrentar las fluctuaciones externas sin comprometer la meta inflacionaria en el mediano plazo.
El mercado permanecerá atento a las próximas minutas de la Junta de Gobierno para identificar los argumentos técnicos de los miembros disidentes. Por ahora, el mensaje institucional es de cautela, priorizando el anclaje de las expectativas de inflación frente a la volatilidad de los mercados de energéticos y el contexto económico global de 2026.
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