La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, informó que la prioridad de su administración en las negociaciones del T-MEC es lograr la eliminación total de los aranceles impuestos por Estados Unidos. Durante esta semana, delegaciones de ambos países iniciaron mesas de trabajo en Washington como preparación para la revisión formal del tratado, la cual está programada para comenzar el próximo 1 de julio.
La mandataria federal precisó que el objetivo es restablecer las condiciones comerciales previas a la administración de Donald Trump en sectores estratégicos. «Evidentemente que haya cero aranceles como había antes de la llegada del presidente Trump en industria automotriz, en acero y en aluminio, esa es la prioridad nuestra«, afirmó Sheinbaum en relación con los objetivos de su equipo negociador.
Argumentos sobre la industria automotriz
Uno de los puntos centrales que la representación mexicana sostiene en estas reuniones es que la manufactura en México no ha provocado la pérdida de puestos de trabajo en territorio estadounidense. La presidenta argumentó que existe una interdependencia laboral directa en la región de América del Norte, respaldada por análisis técnicos del sector.
«Un empleo aquí genera al menos uno o dos empleos allá, de acuerdo a distintos estudios«, añadió la titular del Ejecutivo. Bajo esta premisa, la delegación mexicana busca demostrar que el fortalecimiento de la cadena de suministro nacional beneficia la competitividad de todos los miembros del bloque comercial, el cual actualmente representa el 30% de la economía mundial.
Contexto de la revisión del tratado
El T-MEC entró en vigor en 2020 en sustitución del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), tras ser renegociado durante el primer mandato de Trump bajo el argumento de que el acuerdo anterior resultaba perjudicial para los intereses de Estados Unidos. Las reuniones actuales en Washington pretenden mejorar las condiciones establecidas y asegurar la estabilidad de las exportaciones mexicanas antes del inicio oficial del proceso de revisión.
La administración federal reiteró que el tratado es una herramienta de beneficio mutuo. Las mesas de diálogo continuarán durante los próximos meses para definir los términos de intercambio en los rubros de acero, aluminio y componentes vehiculares, que son los más afectados por las actuales barreras arancelarias.
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