La hija del líder norcoreano, Kim Ju-ae, participó este martes en la visita diplomática de su padre, Kim Jong-un, a Beijing, lo que refuerza las conjeturas sobre su eventual papel como sucesora en la cúpula del régimen.
Apariciones públicas y proyección internacional
Desde noviembre de 2022, cuando acompañó a su padre durante el lanzamiento de un misil balístico intercontinental, su presencia ha sido constante en actos militares y oficiales. El Servicio Nacional de Inteligencia surcoreano estima que Ju-ae nació en 2013 y la considera la candidata más probable para la sucesión.
En esta visita a China, fotografías difundidas por medios estatales la muestran ocupando un lugar destacado en la comitiva, incluso detrás de su padre al ser recibido por funcionarios de alto rango. “Esto indica que recibe el mismo protocolo que se otorga al ‘número dos’ de Corea del Norte”, señaló Cheong Seong-chang, del Instituto Sejong, citado por la agencia Yonhap.
Reconocimiento dentro del régimen
Los medios norcoreanos se han referido a ella como “la hija querida” y “la hija respetada”, expresiones que históricamente se reservan a figuras destinadas a roles políticos relevantes. En diversos actos, ha aparecido en el centro de las imágenes oficiales, acompañada de su influyente tía Kim Yo-jong, mientras que su madre, Ri Sol-ju, ha tenido un papel secundario.
Obstáculos y contexto
Expertos advierten que el sesgo patriarcal en la cúpula norcoreana podría limitar el ascenso de Ju-ae. Sin embargo, bajo el liderazgo de Kim Jong-un, las mujeres han ganado mayor visibilidad: además de su hermana, la actual ministra de Exteriores, Choe Son-hui, es considerada una de las funcionarias más cercanas al mandatario.
Aunque no existe confirmación oficial sobre su futuro político, la exposición creciente de Kim Ju-ae la perfila como una de las figuras con mayor proyección en la línea de poder del país.
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