Especialistas en derecho cultural y periodismo cuestionaron el silencio de la alcaldía Xochimilco y de otras autoridades sobre el cierre del Museo Dolores Olmedo y su anunciado traslado a Parque Aztlán, en Chapultepec.
Durante la mesa “Análisis de la situación actual del Museo Dolores Olmedo”, realizada en el Teatro Carlos Pellicer, participaron la periodista Adriana Malvido; el especialista en derecho cultural Bolfy Cottom; el doctor en derecho Luis Cacho, y el diplomático cultural Edgardo Bermejo Mora. Los ponentes coincidieron en la necesidad de abrir un diálogo con la comunidad para preservar el recinto en La Noria, Xochimilco, tal como lo estipuló Dolores Olmedo en su fideicomiso.
Debate sobre el fideicomiso
Cottom señaló que existe “una cadena de violaciones normativas” y cuestionó: “¿Qué necesidad hay de despojar a la comunidad de uno de los pocos museos?”.
Por su parte, Cacho sostuvo que los ciudadanos afectados pueden exigir la intervención de la Secretaría de Hacienda y de la alcaldía Xochimilco, además de considerar viable un amparo legal. Explicó que, aunque los herederos modificaron el fideicomiso en 2020 para trasladarlo a CIBanco, debe prevalecer el documento original de 2002, firmado por Dolores Olmedo, en el cual no se otorgaban facultades para cambios posteriores.
“A Hacienda le correspondería retomar la instrucción original, que es que Nacional Financiera operara el fideicomiso”, añadió.
Facultades del INBAL
Los especialistas también discutieron la postura del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL) y de la Secretaría de Cultura, quienes señalaron únicamente que las colecciones del museo se encuentran en buen estado. “La respuesta del INBAL es de risa”, expresó Cottom.
Cacho subrayó que el INBAL tiene facultades para vigilar el estado y la ubicación de las obras de Frida Kahlo y Diego Rivera, al estar declaradas como monumentos artísticos, aunque reconoció que jurídicamente no puede impedir el traslado.
Llamado a las autoridades
Los participantes coincidieron en que la comunicación del museo y de las autoridades con la comunidad ha sido “innecesariamente confrontativa”.
Malvido destacó que el museo ha comenzado a pronunciarse debido a la presión vecinal, mientras que Bermejo concluyó: “Nuestro patrimonio no se renta ni se traslada”.
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