El coordinador parlamentario del PRI en la Cámara de Diputados, Rubén Moreira Valdez, anunció el voto a favor de su bancada para la designación de Omar Reyes como titular de la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF), durante la comparecencia en la Tercera Comisión de la Comisión Permanente. Destacó su trayectoria, la recomendación de la Facultad de Derecho y su vínculo institucional con la Secretaría de Seguridad Pública.
Moreira subrayó que la estrategia nacional de seguridad ha cambiado y que parece haberse dejado atrás el enfoque de “abrazos, no balazos”. Planteó que el PRI y otros partidos de oposición están dispuestos a colaborar en la creación de mejores leyes contra la extorsión, especialmente la que afecta a ayuntamientos en diversas regiones, donde bandas criminales presionan para obtener recursos y contratos.
El legislador indicó que la UIF tiene un papel clave en el combate a la delincuencia organizada y en el cumplimiento de compromisos internacionales para garantizar la integridad del sistema financiero. Propuso que la institución colabore en la elaboración de legislación que proteja a los gobiernos locales de la extorsión y frene la transferencia de recursos públicos al crimen.
Respecto a la subsecretaria de Hacienda, María del Carmen Bonilla Rodríguez, Moreira reconoció su trayectoria, pero expresó desacuerdos con el manejo de las finanzas públicas en el sexenio anterior. Señaló que la deuda pública pasó de 10.5 billones de pesos a una cifra mayor que compromete las finanzas actuales, obligando a la administración en curso a seguir endeudándose.
El diputado cuestionó la solidez del Plan México y la estrategia de rescate de Pemex, argumentando que decisiones legislativas de la anterior mayoría afectaron la confianza de los inversionistas. También manifestó preocupación por la reducción del déficit sustentada en recortes a rubros sensibles como la salud.
Citó datos del INEGI que indican que seis de cada diez mexicanos no acuden a la seguridad social, sino a consultorios adyacentes a farmacias, y que la pobreza por carencias sociales ha crecido, a pesar del aumento en los ingresos. Recordó que el incremento del salario mínimo fue posible gracias a la desindexación constitucional aprobada en 2016 y al primer gran aumento otorgado por la administración de Enrique Peña Nieto.
Moreira advirtió que el gasto en salud es actualmente mayor que en años anteriores y señaló que, durante la pandemia de COVID-19, el gobierno dejó de garantizar el servicio, lo que calificó como un riesgo para los programas sociales que dependen de un ingreso estable. Reiteró que estos programas fueron incorporados a la Constitución con el voto del PRI y que su partido vigilará su continuidad.
Finalmente, reiteró su respaldo a Bonilla Rodríguez por su trayectoria y a Reyes para la UIF, resaltando que este último puede ser un puente institucional clave para combatir la inseguridad.
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