La Cámara de Representantes de Estados Unidos se prepara para votar en las próximas horas un amplio proyecto fiscal promovido por el presidente Donald Trump, el cual busca prorrogar los recortes impositivos de 2017 y añadir nuevas exenciones fiscales. El debate ocurre en un contexto de fuerte división política y preocupaciones crecientes sobre el déficit federal.
El proyecto de ley, impulsado por los republicanos que actualmente controlan ambas cámaras del Congreso, incluye beneficios fiscales para ingresos por propinas y horas extra. Esta medida forma parte de la plataforma económica presentada por Trump durante su más reciente campaña presidencial. Sin embargo, analistas independientes estiman que el plan podría incrementar la deuda federal entre 2 y 5 billones de dólares.
Los líderes republicanos trabajan para consolidar el apoyo dentro de su propio partido, especialmente entre los legisladores de línea dura que exigen recortes presupuestales más profundos. “No estaba claro de inmediato qué cambios hicieron [el presidente de la Cámara, Mike] Johnson y Trump para ganarse su respaldo”, señalaron fuentes legislativas.
Mientras tanto, los demócratas han presentado más de 500 enmiendas al proyecto y aseguran que el paquete beneficiaría de forma desproporcionada a los sectores con mayores ingresos. También advierten que se reducirían beneficios clave para las familias de bajos ingresos, incluidos apoyos en salud y alimentación, y se cancelarían programas de energía renovable.
Entre los aspectos más polémicos se encuentra la reasignación de fondos hacia el reforzamiento de la aplicación de leyes migratorias. El proyecto también contempla recortes en programas sociales, lo que ha sido motivo de críticas por parte de sectores progresistas y organizaciones civiles.
La semana pasada, la agencia calificadora Moody’s retiró a Estados Unidos su calificación crediticia más alta, citando el aumento sostenido de la deuda nacional. La noticia generó una fuerte caída en Wall Street, reflejando la preocupación de los inversores sobre la sostenibilidad fiscal del país.
El presidente Trump sostuvo una reunión el martes con legisladores republicanos para asegurar apoyo al proyecto, al que calificó como un «gran y hermoso proyecto de ley». Sin embargo, su intervención no logró convencer a todos los legisladores, particularmente a quienes se oponen a disposiciones específicas.
El resultado de la votación será clave para definir el curso de las próximas semanas en el Senado, donde se anticipa un intenso debate legislativo. Con una mayoría de apenas 220 a 212 en la Cámara de Representantes, los republicanos necesitan casi total unidad para aprobar el proyecto.
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