Las tres principales agencias de calificación mundial, Fitch, Moody’s y S&P, advirtieron que el posible retiro del apoyo financiero de Estados Unidos al Banco Mundial (BM) y al Fondo Monetario Internacional (FMI) podría desencadenar una acción de calificación negativa sobre las emisiones de ambos organismos internacionales. Ambos cuentan actualmente con la calificación «AAA», la más alta, que les permite acceder a financiamiento de bajo costo y con menor riesgo.
La preocupación surgió tras la firma de una orden ejecutiva por parte del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en la primera semana de febrero. En la orden, se prevé revisar el apoyo financiero de Estados Unidos a todas las organizaciones multilaterales de las que es miembro, incluyendo al BM y al FMI. Trump también mencionó la posibilidad de retirarse de algunas de estas entidades que forman parte de las Naciones Unidas.
El FMI respondió a las inquietudes sobre la propuesta mediante declaraciones de su directora de comunicación institucional, Julie Kozack, quien resaltó que el organismo tiene un mandato global claro: apoyar la estabilidad económica y financiera del mundo. Kozack expresó confianza en que el FMI continuará trabajando con las administraciones de Estados Unidos, como lo ha hecho a lo largo de su historia.
El impacto de una posible retirada de Estados Unidos dependerá de la capacidad de otros miembros del FMI y el Banco Mundial para compensar la salida de su principal aportante, según el analista de S&P, Alexander Ekbom. Si la contribución de Estados Unidos se reduce significativamente, podría generar un ajuste negativo en la calificación de ambos organismos, aunque este cambio no se haría de inmediato, sino en un par de meses si no se modifican las condiciones.
Las agencias calificadoras también alertaron en febrero que, de concretarse la salida de Estados Unidos, se podría enfrentar una revisión de la perspectiva, lo que eventualmente derivaría en un recorte de la calificación. Actualmente, tanto el BM como el FMI mantienen una perspectiva estable con calificación «AAA».
El tamaño de la aportación de cada país al FMI y al BM depende de su contribución al PIB mundial y de su economía en general. Estados Unidos es el mayor accionista de ambos organismos, con un 17.42% de las cuotas del FMI y un 16.7% en el BM. Esta participación le otorga un poder de veto en las decisiones de estos organismos, lo que resalta la importancia de su apoyo financiero.
Este no es el primer intento de Trump por reducir la participación de Estados Unidos en organismos multilaterales. En su primer mandato, en 2017, propuso una disminución de las contribuciones a estas instituciones, argumentando que operaban de forma ineficiente y sin aplicar los principios de las economías de mercado.
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