El presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este martes 14 de enero su intención de crear un nuevo organismo denominado “Servicio de Impuestos Externos” (External Revenue Service), que se encargará de recaudar los aranceles sobre las importaciones extranjeras. La propuesta es parte de su compromiso de campaña para imponer amplios aranceles comerciales como herramienta para proteger la economía estadounidense y generar ingresos adicionales.
“Crearé el SERVICIO DE INGRESOS EXTERNOS para recaudar nuestros aranceles, pagos y todos los ingresos que provengan de fuentes extranjeras”, escribió Trump en su red Truth Social. Según él, esta nueva institución comenzará operaciones oficialmente el 20 de enero de 2025, fecha de su toma de posesión.
Aunque Trump no ofreció detalles sobre si esta iniciativa implicaría la creación de una nueva agencia gubernamental o la reestructuración de las existentes, la propuesta ha generado reacciones inmediatas. Actualmente, estas funciones recaen en la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza, que recauda menos del 2% de los ingresos federales mediante la gestión de aranceles y multas.
Reacciones mixtas y críticas
La oposición demócrata no tardó en cuestionar la viabilidad del plan. “Parece un ‘concepto de plan’, ¿no?”, comentó el representante Richard Neal, líder demócrata en el comité fiscal de la Cámara de Representantes, señalando la vaguedad de la propuesta y comparándola con otras promesas poco definidas de Trump.
Los economistas también advierten sobre los posibles efectos negativos de los aranceles, como el aumento de precios para los consumidores, el impacto en el comercio global y la incertidumbre para la economía estadounidense. Según expertos, estas políticas podrían exacerbar la inflación y no alcanzar los niveles de recaudación esperados.
Promesas de campaña en el centro del debate
Trump ha defendido los aranceles como una estrategia para reactivar la industria manufacturera, reducir el déficit comercial y financiar su agenda política sin recurrir a mayores impuestos para los ciudadanos estadounidenses. Durante su campaña, propuso gravámenes mínimos de entre el 10% y el 20% para todos los bienes importados, y hasta del 60% o más para productos provenientes de China. También amenazó con aranceles adicionales para Canadá y México, vinculándolos a temas como la seguridad fronteriza y el combate al tráfico de drogas.
Un enfoque escalonado en discusión
Fuentes cercanas al equipo de transición de Trump mencionaron que se está evaluando un enfoque gradual para la implementación de los aranceles, con incrementos mensuales diseñados para minimizar los efectos inflacionarios y aumentar la presión sobre los países en futuras negociaciones comerciales.
Aunque aún no se han definido los detalles concretos, este anuncio refuerza la intención del presidente electo de cumplir con las promesas que le valieron el apoyo de sectores clave durante su campaña. Sin embargo, también plantea interrogantes sobre los desafíos económicos y políticos que enfrentará al intentar implementar este ambicioso plan.
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