Esta mañana, y pese a los llamados del gobierno peruano a dejar de hablar de la crisis política que vive ese país, el presidente López Obrador insistió en sus acusaciones de que el derrocamiento de Pedro Castillo fue un golpe de Estado orquestado por la oligarquía.
Desde Chetumal, donde se encuentra de gira, el mandatario reiteró que lo ocurrido en territorio peruano fue una acción de los conservadores a quienes acusó de clasistas y racistas.
También dijo que el pueblo peruano no está de acuerdo con el nuevo gobierno y por lo tanto debe convocar pronto a nuevas elecciones generales.
“Que se convoque a elecciones generales, lo más pronto posible, que se elija un nuevo Congreso, un nuevo presidente, nueva presidenta, que haya elecciones y que sea el pueblo el que decida, como es la democracia”, afirmó
Finalmente, AMLO bromeó diciendo que no volverá a hablar del tema para que no lo declaren persona non grata en Perú.
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