Más normal que la ficción / Sergio Lara García / @Lara_ExplicaT
Cada persona tiene una habilidad lista para desarrollarse dentro de sí, pero lamentablemente no todos logran desarrollarla a su máximo potencial. Quienes logran encontrarse con la fortuna de tomar sus habilidades e impulsarlas al límite, son quienes llegan a hacer historia. Pocos pueden hacer tiros como el impecable Tiger Woods, crear series intrigantes como Vince Gilligan, expresarse musicalmente como Andrew Lloyd Weber, y sin lugar a dudas, pocas personas pueden ser tan indolentes como Andrés Manuel López Obrador.
Frente su cada vez más notable incapacidad para dar resultados en Economía, Salud, Educación y cualquier otro índice para medir resultados de Gobierno, más continua con su narrativa triunfalista, donde duplicar las muertes del Sexenio de Felipe Calderón es “mantener la paz”, ser uno de los países con mayor tasa de mortalidad de COVID es “vencer a la pandemia”, o destruir el medioambiente es “generar crecimiento”; estamos frente a alguien que no sólo es indolente, sino que ha hecho de una profesión el negar la realidad.
Esto por sí sólo sería todo un logro en el fino arte de mentir sin escrúpulos a la población que se supone debería de Gobernar, pero de la misma forma que Michael Jordan logró llevar a los Chicago Bulls a su mejor temporada durante los años noventa, AMLO no podría hacerlo si no hubiera tenido un equipo igual de capaz en el arte de la indolencia.
Ejemplos sobran, desde los insignificantes que no deberíamos ni siquiera darles el lujo de una mención, ya que viven exclusivamente de generar revuelo; hasta los que deberían de preocuparnos verdaderamente. Un Mario Delgado incapaz de ver la masa furiosa que mantiene como partido; un Hugo López Gatell que ataca a farmacéuticas, médicos y padres de niños con cáncer como si fueran traidores a la patria; Gobernadores dispuestos a firmar cualquier comunicado que se arrodille y haga honores al Ejecutivo; una Bancada de Morena que se ha transformado en una oficialía de partes sin escrúpulos; o una larga lista de coristas disfrazados de “periodistas” listos para mentir, trastornar y modificar la verdad a su antojo.
AMLO y su mal llamada transformación ha logrado su cometido de una manera tan precisa y perfecta, que a sus críticos no nos queda otra que admirar su gran dedicación. De aquí, a los años por venir, el Gobierno encabezado por López Obrador será conocido por ser el más indolente y corrupto de la historia moderna de México. ¡Juntos Hicieron Historia!
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